Instrucciones para quererme a ratos
Enamórate de mí en invierno
cuando juro amor eterno,
enamórate de mí en invierno
justo antes de florecer de nuevo
disfruta de las sonrisas resurgiendo,
y el sarcasmo sin desenfreno.
Enamórate de mí en invierno
cuando la alegría va a la alza
y por nada del mundo estoy sufriendo.
Pero comienza a alejarte en primavera
cuando aparece la nostálgica fiera,
la de ropa corta y píes descalzos,
en la que sólo germina libertad y llanto.
No te quedes para verano
recuerda que más vale libertad en mano
que cien promesas de amor en vano.
Aléjate de mí en verano
huye lejos, muy lejos de aquí,
piensa que fui un flirteo,
recuérdame como un desliz.
Enamorémonos en invierno
pero en verano olvídate de mí,
juguemos a ser amnésicos,
desafánate de este amor extraño,
por piedad piensa en ti.
Coquetéame de nuevo en otoño
con la nostalgia y el añoro
de las hojas desparramándose sin decoro.
Coqueteemos de nuevo en otoño
cuando el furor se ha ido
y el frenesí se ha dormido.
Coqueteemos bajo colores sobrios
y atardeceres carmesí.
Pero por nada del mundo te acerques con el sol,
que el equinoccio de primavera me agobia,
el solsticio de verano me envalentona
y llego a pensar que sola puedo estar sin ti.
Resguárdate porque lluevo en letras,
me embriagan palabras,
y me decanto en poemas.
Escapa porque la ebriedad no basta
cuando el cuerpo esta de fiesta
las células se rebasan y la piel se tuesta
mientras busco apremiada y famélica
la excusa perfecta para ser infeliz.
martes, 29 de enero de 2019
domingo, 27 de enero de 2019
A los que fueron cazadores de mamuts
Desde hace algunas semanas me ha rondando una idea muy simple entorno a la masculinidad, aquella masculinidad hegemónica estoica, solemne, mitológica, esa que hacer referencia a un pasado preshitórico de cacerías de mamuts y justo hoy me encontré con un valiosísimo texto que me animo a redactar esta entrada.
"El lamento del varón" comienza así:
Varones, quién nos ha visto y quién nos ve. Damos pena, parecemos orquídeas mustias. Hasta ayer, como quien dice, atravesamos mares procelosos; conquistamos territorios a tiro limpio; levantamos solitos, mientras ellas bordaban, las columnas de la religión, el arte, la ciencia, la filosofía. Fuimos literalmente los dueños de la Historia mientras ellas amamantaban. Enviamos a algunos de los nuestros a los polos, al Everest, a la Luna. Dictábamos la normas y las excepciones. Construimos los templos, los cadalsos, las autopistas, mientras ellas picaban cebolla y pensábamos que por eso lloraban.
Da vergüenza hablar en plural, como poniéndonos a la altura de nuestros antepasados...
Debo reconocer que la opinión tan contundente me impacto, el estilo jocoso de redacción y la manera tan elegante de hacer mofa de esa masculinidad casi tan legendaria como su fragilidad, de verdad que me he divertido leyéndola, pero lo que más me ha gustado es la provocación para cuestionarse un poquito ese rol tan endeble que han ejercido inmemorablemente sin rechistar.
Antes de continuar debo aclarar que no vengo a aplaudir la delicadeza de darse cuenta de su situación y empezar a hacer algo al respecto, al contrario vengo a restregarles en el rostro la perdida de la dignidad del cazador prehistórico.
Es necesario precisar que cuando hablo de la dignidad del cazador no me refiero a la fuerza bruta en taparrabo sino a la capacidad de organizarse y accionar en colectivo para afrontar adversidades, falta de alimento y contingencias naturales.
Claro que cazaban mamuts... pero en grupo o cómo imaginan que se lograba cazar un espécimen de más de cinco metros y casi doce toneladas ¿con palos y piedras? ¡Eureka!
Claro que cazaban mamuts... pero en grupo o cómo imaginan que se lograba cazar un espécimen de más de cinco metros y casi doce toneladas ¿con palos y piedras? ¡Eureka!
Creo que el pasó del tiempo no sólo los dejó sin mamuts, sino que les arranco algo más importante, la dignidad del cazador como estratega articulado, la capacidad de comprender y aprehenderse como entes políticos e históricos.
Desde el feminazismo lo tenemos muy claro, la importancia de aprehendernos desde el sujeto político "mujeres" es vital, sin embargo con ustedes compañeros aunque veo una sólida argumentación entorno a problemáticas especificas que les afectan como el servicio militar, la participación en la guerra, etc. nunca he visto alguna maniobra táctica, nunca los he visto marchar, ni manifestarse, ni encabezar una estrategia en redes.
Es triste observar como la modernidad les ha arrancado esa capacidad organizativa de la que hicieron gala como grandes cazadores, capacidad de la que fueron capaces homínidos, cuasi hombres, mucho menos evolucionados.
Pero es más penoso aún saberlos conformes, conformistas, con esa construcción social que los constriñe a maneras de ser y existir sumamente nocivas para ustedes mismos. Saberlos socializados a partir de la violencia y la individualidad que no les permite luchar en colectivo por causas que los oprimen desde su género, y que tienen muy claras cuando se trata de replicarnos a las feministas para menoscabar nuestras luchas.
Un ejemplo claro me parece el comercial de Guillette ("El mejor hombre que podría ser"), surge una campaña que les dice que no se masacren entre ustedes, que existen otras maneras de socializar y voilà, la indignación del colectivo hombres hace acto de presencia, protestando porque les van a arrancar la única manera de constituirse individuos a través del privilegio que os exhorta a matarse los unos a los otros.
Así que sólo vine a decirles que si las siguientes afirmaciones son ciertas, sus argumentos no son contras las feministas sino contra ustedes mismos que lo saben y no hacen nada al respecto.
y si a pesar de que lo saben continúan siendo simplemente razones para demeritar otras luchas enserio que no los entiendo.
No te acerques a mi, hombre que haces el mundo,
déjame, no es preciso que me mates.
Yo soy de los que mueren solos, de los que mueren
de algo peor que vergüenza.
Yo muero de mirarte y no entender.
Agonía fuera del muro (fragmento), Rosario Castellanos
lunes, 21 de enero de 2019
Usted
Si lo que amas de mí es mi mente
¿Por qué censuras mis convicciones,
niegas mis sentimiento,
y limitas mis acciones?
Acallas mis palabras
en un falso afán de hacerme correcciones.
Usted no me ama
sólo tiene pretensiones,
usted no ama mi inteligencia
sólo juega con mis emociones.
Usted no me da paz,
sólo retorcidas pasiones.
¿Por qué censuras mis convicciones,
niegas mis sentimiento,
y limitas mis acciones?
Acallas mis palabras
en un falso afán de hacerme correcciones.
Usted no me ama
sólo tiene pretensiones,
usted no ama mi inteligencia
sólo juega con mis emociones.
Usted no me da paz,
sólo retorcidas pasiones.
martes, 15 de enero de 2019
Los aretes de la abuela
Los rayitos de luna se cuelan por la cortina, son como la luz que proyecta un espejo, ¿cómo lo sé? un novio que tuve solía avisarme de su llegada apuntandome con uno para así desviar mi atención del libro en cuestión. Y allí esta la luna, la representación ancestral de la madre, la feminidad nocturna. Despierto al estimulo visual que inmediatamente es precedido por una punzada en la oreja derecha, algo debo estar haciendo mal para que el arete de la abuela me pellizque la oreja tan enfáticamente.
¿Por qué duermo con los aretes puestos? jamás me los quito, nunca nadie me dijo que debía quitarlos y ahora sin aretes me siento desnuda, incluso me ducho con ellos, me atrevo a decir sin temor a equivocarme que me han visto más veces sin ropa que sin aretes. Sólo me desatoro los aretes cuando realmente estoy agotada y quiero dormir desprovista de todo, despojada cuál Eva del Edén, así que si alguien afirma haberme visto desnuda, seguro que miente, ya que sólo me habrá visto desvestida.
Los aretes de la abuela son la clásica representación de la luna y el sol, suelo usar el sol hacia adentro, o de los contrario sus rayos se atoran en la almohada y terminan por darme jalones de oreja o de cabello innecesarios, esos no son obra del fantasma de la abuela que me visita invocada por su uso, sino que es consecuencia de la falta de sentido común al colocarmelos en el relevo de aretes.
Esos aretes son el regalo adelantado de xv años que la abuela le encomendó a mi madre poco antes de morir, para esto es necesario decir que la abuela murió cuando tenía 13 años, la mamá me adelanto el regalo porque un día por accidente los había tirado a la basura, ya que los conservaba envueltitos en una servilleta, ese día tras revolver las bolsas de la basura y enjuagarlos en alcohol me los entrego, no sin antes hacerme prometer que no le iba a decir a ninguna de las primas, ni las tías sobre este regalo prematuro para no levantar malestares entre la familia.
Desde entonces siento que estos aretes son una especie de conexión entre la abuela que anda en algún otro plano y yo. Al margen de esta explicación es preciso abundar que precisamente el día en que cumplí quince años, un martes de educación física, ya cuando iba de vuelta a casa me di cuenta de la ausencia del arete en mi oreja, regrese a buscarlo por el salón, las canchas, los baños y entre el uniforme sin tener éxito. Me sentí desconsolada porque justo el día en que debía recibir el regalo al parecer lo había perdido, pero la congoja termino cuando al fin cansada de tanto buscar decidí entrar a la ducha para lavarme la decepción y encontrarme al comenzar a desnudarme al arete prendido de mi corpiño. La mamá y yo que somos medio esotéricas, interpretamos este hecho cómo un saludo de la abuelita, que justo había vuelto a manifestarse con motivo de la fecha que ella no quiso pasar por alto aún sabiendo que no estaría en vida con nosotras para celebrar.
Levi Strauss notable antropólogo belga habla de la eficacia simbólica, para denotar como nosotros dotamos de sentido hechos y objetos a los que atribuimos cualidades mágicas, y que al dotarlos de sentido e interpretación, estos se vuelven actos significativos dentro de un comportamiento ritualizado, de tal manera que cada vez que los aretes -objeto mágico- son cuidadosamente colocados, con los rayos del sol apuntando hacia mí y no al contrario -acto ritualizado-, me da un jalón de orejas al atorarse con la almohada, yo pienso en la abuela cómo una entidad mágica benigna que me acompaña -eficacia simbólica-.
La última vez que vi a la sobrina en sus orejitas me encontré con un par de pequeñas dormilonas en forma de sol y luna, y no pude más que sentirme enternecida al pensar que la abuela dónde quiera que esté también abraza a su pequeña bisnieta.
domingo, 13 de enero de 2019
del año que pasó
Me voy a detener a hacer el recuento porque en el mes de diciembre no quise hacerlo, me sentí saturada de leer tantos recuentos, que no quise plasmar el mió hasta ahora, más que nada porque anda nadando en mi mente desde noviembre pasado y no dejará de atosigarme hasta que lo plasme en algún lado, debo decir que pasé un cierre de año muy lindo en compañía de las personas que quiero, aunque eso también es consecuencia de una serie de renuncias subsecuentes que he hecho en otros años a nombre de mi tranquilidad; y que lejos de lo que muchos compartieron me siendo afortunada de no tener que recurrir a manuales para sobrevivir a estas fechas...
Aunque debo confesar también que estuve a punto de terminar el 2018 cómo si de palomear una actividad más del calendario se tratará, ya que había un par de compromisos sociales que cumplir para cerrar el año, incluso percibía la cena de año nuevo cómo parte de la agenda, de alguna manera sentía como sino encontrará tregua para el descanso, y viví parte de la víspera es una especie de estrés decembrino que incluía vestido, zapatos incómodos, sonrisas forzadas y charlas con desconocidos.
Afortunadamente esos pensamientos se fueron calmando y terminé por sentirme muy agradecida con todas las actividades de cierre de año cuando caí en cuenta que fueron deseos cumplidos, y esto es tan cursi cómo cierto, al hacer retrospectiva me dí cuenta de que tuve y tengo todo lo que deseo, dentro de lo que mis mediocres ambiciones se dan el lujo de anhelar. Tengo un trabajo que me permite pagar un techo, alimentarme y darme pequeños gustos de vez en cuanto, eso era justo lo que esperaba cumplir cuando salí de la universidad, y ahora que pasó revista me doy cuenta que estoy justo dónde deseo estar.
Sobre los eventos sociales, la boda y el bautizo, diré que al iniciar el año 2018 pensaba en los rituales de transito a la vida adulta y cómo no había formado parte (asistente) de ninguno de manera significativa, también pensaba en las ganas que tenía de tener una sobrina, y al final la vida me sorprendió en combo, haciéndome formar parte de eventos transcendentales para mis seres queridos, eventos que no dependían de mí como el nacimiento de la sobrina o el posterior bautizo y sin embargo compartí con mucha dicha. Yo no pude haber planeado que el hermano mayor se reprodujera, ni que precisamente el producto fuera una niña, y sin embargo allí esta Romi como prueba de lo hermosa que fue la vida el año que pasó.
Charlando con una amiga me señalo la gran suerte que tengo, hasta billetes puso el viento a mis pies para cerrar el año, y si me pongo menos banal no puedo pasar por alto que también compartí momentos con la persona de la que estoy enamorada y un par de semanas de noviazgo bastante singulares, y después del recuento decidí quitar la sonrisa forzada de las fotos, y ponerle más entusiasmo a las festividades, finalmente ya sabía que iba a ser un mes cansado, pero el agotamiento físico es mejor cuando es por gozo. Así que voy iniciando el año con la misma fórmula del año que pasó, sin deseos material bajó un único anhelo: tranquilidad.
Y uno nunca sabe, para el próximo 2020 tal vez hasta me de el lujo de ser ambiciosa.
jueves, 3 de enero de 2019
La boda de mi mejor amiga
Cada vez que escuche how deep is your love me acordaré de Mel, mi mejor amiga, a quien antes de terminar el año inmortalice en mis pensamientos, toda de blanco, con su carita redonda y una jovial sonrisa, cuando la recuerde voy a ver la manera en que gesticula su inglés casi británico, su mirada plena, y la voy a recordar frente con frente bailando muy despacito mientras le canta a su ahora esposo, muy probablemente con su agraciada voz desde la primera palabra no sólo borro los nervios de su pareja, sino también nos borro a todos los allí presentes para vivir un momento sumamente íntimo aún frente a un público expectante. Ojalá y todas las que se casan se miraran así.
Mel fue desde la secundaria mi mejor amiga, a pesar de que yo no tuve conciencia de ello hasta la preparatoria, su manera de ser siempre me ha roto los esquemas. Atesoro en mi memoria con mucho cariño el día que volví a la secundaria después de una semana de auto destierro producto de aquello que ahora conocemos como acoso escolar, recuerdo que por casualidad me la encontré en el pasillo cuando salía de la dirección e inmediatamente corrió a abrazarme, en ese momento no comprendí el motivo del gesto pero me sentí muy reconfortada en aquel espontaneo acto; posteriormente en la preparatoria solía buscarme durante el periodo de descanso, cosa que era sumamente extraña para mí, alguna vez debo confesar haber salido por la ventada al no comprender esa insistencia en mantener la comunicación, hasta que una vez charlando con mi madre le comenté mi extrañamiento ante la insistencia de M por pasar tiempo juntas, a lo que ella respondió que me buscaba tanto para charlar, compartir almuerzos, etc. porque era mi amiga y voila de repente todo cobró sentido -realmente era y soy un nopal para esto de las relaciones interpersonales-.
No saben como valoro los esfuerzos de mi amiga por continuar compartiendo conmigo, una criatura tan despistada, aún después de ir a universidades distintas, dejar de vernos por años, tener visiones de la vida un tanto opuestas e intercambiar un par de mensajes al año, aún así hace dos años me llamó, porque después de la cena de navidad su novio se le había propuesto y ya pensaba en mí como parte del evento, en aquel entonces busqué la manera de safarme del plan, así eludí la responsabilidad de ser testigo de la boda civil -lo cierto es que huí de participar del contrato que consideré más reales-, pero mi siempre constante y tenaz amiga me pidió ser parte de su corte de damas, y aunque pensé en negarme explicándole que el matrimonio es una institución -patriarcal- que no comparto, que para nada soy una dama y que ese rollo de que te arrastren como costal de papas hasta el altar... pero antes de que pudiera siquiera decir pío ella acalló todos mis truculentos argumentos con un "Mariel, te he dado distintas opciones para ser parte de un momento especial para mí, espero que lo consideres", y de un sólo tajo borro mis truculentas objeciones.
Haré un espacio para relatar como justo la misma noche de la propuesta me llamo para anunciarme la noticia, a lo que yo sólo respondí "¿por qué?", en mi defensa debo acotar que estaba algo bebida, era de noche y conteste más dormida que despierta, justo al otro día al despertar, me recordé que que al entusiasta "me voy a casar", respondí con un cuestionamiento y no una felicitación, bueno ya les había dicho que soy un nopal para estas cosas, inmediatamente enmendé el error con mil mensajes de felicitación. y entonces me cayó un veinte importante, Mel estaba inaugurando la etapa dónde la gente se comienza a casar por gusto, no por embarazo, no por obligación, no al ardor de la juventud y sentirse a desfallecer por el primer amor. Eso es parte de crecer y ser adulta supongo.
Ya estaba dicho todo, ella mi amiga de toda la vida quería que estuviera allí, en uno de los días más importantes de su vida, con todo y mi despiste, mi feminismo, mi falta de habilidad de andar en tacones, yo iba a estar al lado mi amiga en un ritual patriarcal y arcaico por el simple hecho de acompañarla, porque no se trataba de mí y mis creencias o posturas políticas, se trataba de estar para ella en el mismo equipo de voley, en la escolta siendo ñoñas, al bordo de un abismo o en la segunda fila de la parroquia barroca del pueblo dónde crecimos, había que ver la ventajas eso me permitía también tener listo un par de tennis cerca en caso de que decidiera escapar, siempre hay que estar preparada, una nunca sabe ;)
El día de la boda que se veía tan lejano pero llego más rápido de lo que esperamos, llegó con el vestido, los tacones, el maquillaje y el peinado, el vestido blanco de raso y su enorme sonrisa de pequeños y pulcros dientes perfectamente alineados, llegó con mi incongruente feminismo que se regodea en abrazar a las mujeres que ama y valió mucho la pena aguantar esos sensuales e incómodos zapatos, lo valió sólo para cerrar el 2018 con la hermosa postal de mi Mel enamorada cumpliendo uno de sus deseos, una postal musicalizada por los bee gees.
viernes, 21 de diciembre de 2018
La casa de "i"
Hoy pase por la casa de i, y me vino todo de golpe, aunque ya no esta el moño negro continua el recuerdo allí, el frío de aquel enero del 2007, el café, las sillas, los rezos, la frase constante "que triste que se vaya alguien tan joven", acompañada de todos esos eufemismos cómo "la falla renal" que a grandes voces se tradujo en un aborto mal practicado que cegó una vida.
I tenía un nombre maya que significaba lucero del atardecer, la conocí en una tardeada, bailando como tanto le gustaba, formaba parte del ballet de la escuela, un grupo de salsa y solía participar de todas las distintas actividades culturales y artísticas. Sus dos dientes superiores frontales sobresalían de la mandíbula de manera tal que entre sus labios siembre había una sutil separación que le imprimían un aire sensual, o dicho de manera llana, tenía los dientes de conejo.
Murió el 5 de enero, justo antes del día de Reyes, para recordarnos con ironía a todas que ya no eramos unas niñitas.
Después del rumor nadie supo más que decir, ni la familia, ni los amigos, ni los profesores, todos nos conformamos con la versión que dio aquella doctora religiosa en extremo -falla renal-, no se necesitaban más explicaciones, bastaba con el certificado médico que expiaba la culpa, el delito que se materializaba persona yacía custodiado por el rigor mortis.
y luego del silencio ensordecedor vinieron las pesquisas, siempre acompañadas de la eterna pregunta "¿Cómo es posible habiendo tantos métodos para cuidarse?", fueron tan insistentes que también comencé a preguntármelo.
¿Cómo era posible con los seis condones anuales que nos daban acompañados de la charla impersonal impartida por algún médico del sector salud?, ¿Por qué no funcionaron las infalibles diapositivas taaan ilustrativas plagadas de vaginas con pus y penes a punto de caerse que apostaban más al miedo que a la información?
Nos interrogaron en ese entonces a las chicas con mayor fiereza, y aún después de la mayoría de edad se nos continua interrogando, incluso yo aún me cuestiono al respecto, a más de una década de distancia me continuo interrogando ¿qué puedo hacer para que nunca más vuelva a haber otra "i"?, me preguntan, me pregunto y últimamente me ando contestando que además de los condones, más información y menos miedo, nos hicieron falta diapositivas muy precisas para saber como cuidarnos de esos falos sanos en apariencia, que toda una vida nos han inculcado a amar incondicionalmente.
domingo, 25 de noviembre de 2018
Reflexionando sobre la gestación subrogada
Sobre la gestación subrogada... Aún estoy repensando muchas cosas, pero estoy segura de que una lectura pensada desde el derecho a tener descendencia consanguínea para dejar huella genética en el mundo basada en la misma idea de familia de los provida/profeto esta rechafa y creo que es necesario mirar hacia la adopción; porque una cosa es el deseo paternal o maternal, y otra es la necesidad de dejar huella genética en el mundo, que dice mucho además si los amparos en su mayoría de onvres, no sé me suena mucho a la expropiación del cuerpo de la mujer para asegurar la permanencia del capital en un mismo linaje masculino que relata Engels en el origen de la familia la propiedad privada y el estado. Que dicho sea de paso es una lectura reprimitiva de la noción de familia basada en una manera de no comprender lo amplio y diverso del parentesco ese al que se apela cuando se habla de TodasLasFamilias TodosLosDerechos. Creo que en ese sentido se debería revisar también como van las adopciones, y asegurarse que no haya discriminación en el proceso contra las personas LGBTTIQ.
Pero lo que me parece aún más jodido es que a los profeto se les recuerde cada dos minutos la posibilidad de adoptar y que de repente volvamos a romantizar la idea de familia (heteroreproductiva), cuando en realidad se deberían de estar discutiendo condiciones laborales, salud reproductiva o derechos humanos de las mujeres. Apelando a la argumentación que se empleo con el aborto es necesario señalar que no esta a discusión si se hace o no, lo que ya es una realidad, y no se trata de opinar si es bueno o malo, se trata de dotar a las mujeres que deciden participar en ello de armas jurídicas con que defenderse y no dejarlas en la clandestinidad. Para que precisamente no venga el monstruo del capitalismo-transnacional-burgués-eurocéntrico-patriarcal-neoliberal-etc a aprovecharse de la ausencia de un marco normativo en el estado de derecho y use ese vacío jurídico para perpetuar la precarización de las mujeres en proceso de gestación.
Honestamente me enoja mucho la necesidad de dejar huella genética que tienen muchos onvres, pero también creo que cuando hablamos de gestación subrogada a quienes debemos escuchar es a las mujeres que participan en ello que son más que vientres, son personas con voz y decisión. Y comprender que a final de cuentas se trata de potenciar la vida facilitándoles las herramientas que puedan garantizarlo, garantizar la vida y los derechos de las mujeres que subrogan; esto va más allá de la recién linchada Martha Lamas, las abolicionistas o todas las teorías y credenciales que podamos ostentar, se trata repito de potenciar la vida y los derechos de las mujeres que subrogan su vientre.
Hasta hace muy poco (antier) estaba inclinada hacia la postura abolicionista y perdón pero nunca les he visto protestar (contra el DerechoaDecidir) por las condiciones estructurales que nos llevan a abortar, que nos orillan a abortar porque pobreza, esa vista desde algunas perspectivas también es una imposición del estado patriarcal opresor productor de desigualdades. Tampoco les he visto protestar porque nos volvimos un banco de esposas de países primer mundistas. Ni porque siga existiendo el matrimonio como un contrato social que pone al servicio del hombre la servidumbre y la sexualidad de las mujeres que participan de él. Disculpen pero me parece que estamos poniendo demasiada atención en la prohibición y la punición, y se nos están pasando de largo la necesidad de generar marcos para potenciar la vida, nuestras vidas.Y potenciar que se generen las condiciones materiales, económicas, educativas, académicas, laborales, emocionales, ambientales, psicológicas, físicas, salubres, administrativas, jurídicas, políticas y sociales para que nosotras, las mujeres, accedamos a horizontes más amplios.
En conclusión, acabo de empezar al reflexionar al respecto, si tienen materiales son bienvenidos, hasta el momento para mí el foco tiene que estar en las maneras de potenciar la vida. Aún no sé si debo usar el término vientre-maternidad-gestación subrogada, en este texto me incline por gestación porque me parece que decir vientres es reducirnos a incubadoras y decir maternidad esta circunscrito a un continuum de gestación, crianza y cuidados; y siendo más estricta deberíamos estar sujetas a la adscripción que cada mujer involucrada elija . Insisto tengo mucho que reflexionar desde esta mi deleznable posición privilegiada y feminista.
Atte. #LaPerraSororaria (reflexiva)
Sobre la institucionalización del feminismo
Sobre todo este chisme de la institucionalización del feminismo, lamento informarles que llegaron 23 años tarde a la discusión, la institucionalización del discurso feminista sucedió a partir del 95 se dio a través de la plataforma Beijing, o de dónde chingados creen que salió ese chisme de la "perspectiva de género" que todas citamos.
Ahora si quieren criticar hay muchas cosas que critica por ejemplo que perspectiva de género no es lo mismo que perspectiva feminista, que el término género se empezó a impulsar desde las academias por allí de los 80 porque consideraban que usar el término feminista era "inadecuado, escandaloso, poco científico", allí una crítica.
Lo que me parece grave de todo este asunto es ver a mujeres de sociedad civil usando el término "feminista institucional" porque como peyorativo es el adjetivo con el que nos barren a todas las que trabajamos desde el marco convencional, es decir a todas las que en nuestro hacer apelamos a los derechos humanos de las mujeres, y allí nos juntan con funcionarias públicas y políticas, cuando muchas de ellas ni se asumen feministas (para algunas de ellas también debe ser penoso que les echen en el mismo costal de las feministas).
Pero lo que me parece realmente deplorable es que no conozcan el marco convencional desde el cuál se están moviendo, que deberían no sólo conocer sino dominar, porque no entiendo sino desde dónde están haciendo o pretendiendo hacer (lo digo especialmente porque la mayoría somos mujeres universitarias), compañeras hay que leer de cajón Belém Do Pará, la Plataforma Beijing y la CEDAW (todas en español disponibles para descarga libre desde su buscador google).
Y perdonenme el arrojo pero me parece que escupen al cielo todas aquellas mujeres que trabajan en sociedad civil que se vindican feministas y hacen una crítica a la institucionalización del feminismo ¿de dónde creen que vienen sus reuniones con políticos y políticas para presentar sus agendas, los recursos que reciben? ¿de la buena voluntad y legitimo interés? Pues no, lamento decepcionarlas, viene de que hay un marco internacional que ha suscrito México y los obliga a hacerlo o al menos simular que lo hacen.
Ese marco convencional que deviene en recursos y derechos, protocolos, normativas, etc. viene de esas "feministas institucionales", yo no voy a decir que agradezcan nada, no me volví feminista para que me dan las gracias de cosas que no hice, pero si las voy a invitar a informarse porque es necesario y es justo, desde el papel que juegan como interlocutoras con determinados sectores políticos.
Es retriste verles tan contestatarias (y contestatarios) en redes sociales pero tan calladas frente a los y las tomadores de decisiones, porque les pagaron un tallercito o el templete de una marcha, es realmente penoso conversar con ustedes y escuchar argumentos como "sabemos que no van a criticar la institución con la que trabajan", es bien jodido porque denota las lógicas desde las que trabajan y se posiciona. Les invito sinceramente a retomar el valor de su trabajo, que es valioso, digno de recibir remuneración y que sobre todo no tiene porque ser una mordaza.
Claro que es importante hacer arder las redes sociales, pero es más necesario incendiar conciencias.
"hay que ler" (sic)
atte. #LaPerraSororaria
jueves, 15 de noviembre de 2018
Noches frías, recuerdos cálidos
Para noches frías recuerdos cálidos...
Recuerdo que hace tres años, acaba de mudarme a Cholula, intentaba vivir una aventura romántica, de esas que se piensan durarán toda la vida, en mi cometido arrastré a aquel que me acompaño por cerca de dos años, dos años y un plan de vida, es un récord para mí que rara vez miro con seriedad cualquier cosa de la vida.
Dos años y un plan de vida, es más allá de lo que vislumbro hoy, la dopamina que me desbordada me llevo jugármela por un ideal romántico y embaucar a mi socio de juegos en una apuesta arriesgada.
Esa temporada de ocio en mi vida, se vio beneficiada por el adeudo de mi última materia escolar, lo que me aseguro la manutención de ese periodo, con el dulce beneficio del excesivo tiempo libre.
Viví en un fraccionamiento aledaño, lejos de la dinámica universitaria, era la unidad más desfavorecida, rodeada de conjuntos habitacionales amurallados y desplantes exhibicionistas de seguridad; y a su vez coincidia con la dinámica de un pueblo urbanizado, volver a conocer el nombre de la señora de la tiendita, ubicar el lugar dónde el queso era más fresco, la hora en que sacaban el pan.
Poner a hervir el café con canela, beberlo y degustar el sabor a hogar.
Aunque llegamos en un otoño frío que prometía temperaturas aún menos propicias para el desarrollo de la vida en la intemperie, no recuerdo haber tenido frío para cuando llego el invierno.
Evocar esa temporada en mi mente es acariciar una espalda morena, bien formada y regularmente desnuda, que solía levantarse por las noches para poner a mi alcance vasos con agua, tazas de té o solventar cualquier otra necesidad física o afectiva.
Ese invierno fue la estación que menos provista de ropa me encontré y más cálida me sentí, fue un invierno sudoroso, cómodo, húmedo y gentil. De las temporadas más bochornosas de mi vida, amantes descuidados, cortinas abiertas, risas explosivas e indiscretas tanto como los retratos de desnudes que seguramente obsequiamos a uno que otro mirón.
En ese invierno tan frío quizá desgaste parte de los recursos combustibles que nos hubieran permitido extender la travesía y sin embargo fue la mejor inversión energética destinada al banco de los recuerdos del porvenir, del cual este breve texto es un pequeño cheque simbólico para aquel a quién nunca le dedique ni una línea, ni un poema, pero con quien todo lo sude en su momento.
En fin, que me es imposible enunciar a quien ha sido especial para mí sin esbozar una sonrisa, derramar bellas palabras y articular oraciones que denoten gratitud.
Recuerdo que hace tres años, acaba de mudarme a Cholula, intentaba vivir una aventura romántica, de esas que se piensan durarán toda la vida, en mi cometido arrastré a aquel que me acompaño por cerca de dos años, dos años y un plan de vida, es un récord para mí que rara vez miro con seriedad cualquier cosa de la vida.
Dos años y un plan de vida, es más allá de lo que vislumbro hoy, la dopamina que me desbordada me llevo jugármela por un ideal romántico y embaucar a mi socio de juegos en una apuesta arriesgada.
Esa temporada de ocio en mi vida, se vio beneficiada por el adeudo de mi última materia escolar, lo que me aseguro la manutención de ese periodo, con el dulce beneficio del excesivo tiempo libre.
Viví en un fraccionamiento aledaño, lejos de la dinámica universitaria, era la unidad más desfavorecida, rodeada de conjuntos habitacionales amurallados y desplantes exhibicionistas de seguridad; y a su vez coincidia con la dinámica de un pueblo urbanizado, volver a conocer el nombre de la señora de la tiendita, ubicar el lugar dónde el queso era más fresco, la hora en que sacaban el pan.
Poner a hervir el café con canela, beberlo y degustar el sabor a hogar.
Aunque llegamos en un otoño frío que prometía temperaturas aún menos propicias para el desarrollo de la vida en la intemperie, no recuerdo haber tenido frío para cuando llego el invierno.
Evocar esa temporada en mi mente es acariciar una espalda morena, bien formada y regularmente desnuda, que solía levantarse por las noches para poner a mi alcance vasos con agua, tazas de té o solventar cualquier otra necesidad física o afectiva.
Ese invierno fue la estación que menos provista de ropa me encontré y más cálida me sentí, fue un invierno sudoroso, cómodo, húmedo y gentil. De las temporadas más bochornosas de mi vida, amantes descuidados, cortinas abiertas, risas explosivas e indiscretas tanto como los retratos de desnudes que seguramente obsequiamos a uno que otro mirón.
En ese invierno tan frío quizá desgaste parte de los recursos combustibles que nos hubieran permitido extender la travesía y sin embargo fue la mejor inversión energética destinada al banco de los recuerdos del porvenir, del cual este breve texto es un pequeño cheque simbólico para aquel a quién nunca le dedique ni una línea, ni un poema, pero con quien todo lo sude en su momento.
En fin, que me es imposible enunciar a quien ha sido especial para mí sin esbozar una sonrisa, derramar bellas palabras y articular oraciones que denoten gratitud.
domingo, 21 de octubre de 2018
La Perra Sororaria
Yo sólo les quería preguntar por qué cuando tenemos cinco munutitos para hablar de feminismo esos cinco minutos son malgastados en ofrecer disculpas y justificaciones, algo así como: soy feminista pero…
-no soy lesbiana
-nos soy radical
-no odio a los hombres
Lo señaló porque estas aseveraciones asoman implícitamente la culpa de ser libres y el temor a ser juzgadas. Trasladamos la dicotomía de la buena y la mala mujer, a la buena y la mala feminista. Porque siendo feministas ya estamos dentro de las malas mujeres, pero siempre puede haber peores… y reflexionando me parece que ese acto verbal digno de ejercicio confesional de iglesia calma algunas conciencias que aún sienten el peso culposo de ser una mala mujer e intenta redimirse erigiendo una figura alterna “la buena feminista”, la respetable, la que no odia a los hombres, la que no es lesbiana y cumple con el mandato que establece una supuesta coherencia entre el sexo y género, que además denota lesbofobia (allí se los dejo para reflexionar).
La buena feminista la que no es radical, como si el feminismo persé no lo fuera, y creo que negar la radicalidad del movimiento es un poco como escupir al cielo y que nos caiga en la cara, si querían ser respetables debieron quedarse en casa a lavar platos y fregar pisos, allí están las mujeres respetables que se adaptan a la norma ajustadas a la moral hegemónica, si lo que esperan es palmaditas en la espalda y encabezados felicitándoles deberían de ir a defender fetos, las ballenas jorobadas o causas menos controversiales, inapelables, razonables, en concordancia con los valores religioso del momento.
Consideraba que no era necesario subrayar cuestiones tan elementales como que “lo personal es político” es una frase que viene del feminismo radical, ese que tanto niegan y que surgió por allí de los setentas señalando que la vía institucional por sí sola es insuficiente, apuntando a la necesidad imperante de transformar la manera en que nos relacionamos e interactuamos, emergió como un discurso potente alterno a los movimientos de izquierda que relegaban el género, denunciando como en las luchas contra el racismo o el capital también estaba presente el sexismo, el feminismo en términos teóricos y críticos les debe bastante para lo mucho que se les cita y lo poco que se les reconoce ¿o quienes creen que empezaron a problematizar la connotación política que tiene el término Patriarcado?
Y bueno si tengo que venirles a recordarles esto pues quizá anden adolesciendo un poco de lecturas pese a los títulos universitarios que puedan ostentar. Insisto el feminismo es insurrecto de raíz, sus manifestaciones y sus reclamos nunca han sido socialmente aceptados, a mí personalmente me da más vergüenza que medios amarillistas elaboren encabezados diciendo “feministas se portan bien, ahora no rayaron paredes” y permitir que esos mismos medios que muestran cuerpos masacrados, degollados, violados y justifican los feminicidios tengan un papel determinante en la manera en que se solicitan exigencias, se desarrollan actividades y se expresan demandas, me da más pena que la racionalidad económica embestida de proteccionismo patrimonial les nuble la vista, el juicio y que el gafete feminista se les tambalee a la primera crítica.
entonces las grandes preguntas son: ¿Por qué pintan paredes? o ¿por qué se encapuchan?, sin embargo este cuestionamiento no sólo es hacia las feministas, y creo que es lo que hay que entender de fondo, este cuestionamiento va contra la legitimidad de la protesta, y me parece que quién no entiende, se ha pasado escondida en una cueva desde la última década del siglo pasado, quien cuestione la capucha o ha estado incomunicado o tiene memoria corta y no recuerda el zapatismo.
Manifestación que no incomoda es procesión religiosa, esas manifestaciones para recordar el poder de dios, que no buscan cambiar nada, ni ganar nada porque ya tienen el cielo comprado, esas manifestaciones a las que si concurrimos las mujeres, las organizamos, esas que son ordenadas, silenciosas, pacíficas, donde no se dicen groserías, porque la naturaleza divina no nos hizo violentas, y allí está la lectura de género, una disculpa por tener que subrayarla tantas obviedades.
Otra más al otoño
Pues nada, aquí en tardes otoñales, otra nota más sin sentido, otros versos más al aire:
Mil porqués en mi cabeza
se a galopan de repente
no hay razones ni motivos
que procese el coeficiente.
Yo en el vértigo suicida
que no abandona mi conciencia,
tú y tu temple inapelable
que me exige congruencia.
Yo mujer ave de vuelo
en busca de otros cielos,
tu y tú vértigo a volar
prolijo amor hacia el suelo.
Tu atracción a mi locura
que no alcanza para amarme,
te cuestiona la amargura
adherida a mis carnes.
Yo mirando estupefacta
la cicatriz de tu espalda,
tu absorto en soliloquios
que te impiden observarme.
Yo necia en la azotea
descalzada cara a la luna,
tu intentado aprehender
mi futilidad inoportuna.
Querido amigo
no me entiendas
no me quieras
ya me voy.
A donde tu mirada no cuestione,
no escudriñe, no me riña,
no me ciña, ni me ate
a ideales del amor.
Me voy a dónde no me encierren
en prisiones de calificativos,
dónde la locura no sea adjetivo
ni el sustantivo que la acompaña sea yo.
Me voy a donde mi esencia
no perturbe tu paciencia,
alejándonos de nuevo
a la menor contingencia.
Me voy y no acabo de irme
porque anhelo llevarte conmigo
a un lugar sin prejuicios
donde desdeñen los motivos.
Ya sé que les gusta como escribo, pero ojalá y quien les gustará fuese yo...
Mil porqués en mi cabeza
se a galopan de repente
no hay razones ni motivos
que procese el coeficiente.
Yo en el vértigo suicida
que no abandona mi conciencia,
tú y tu temple inapelable
que me exige congruencia.
Yo mujer ave de vuelo
en busca de otros cielos,
tu y tú vértigo a volar
prolijo amor hacia el suelo.
Tu atracción a mi locura
que no alcanza para amarme,
te cuestiona la amargura
adherida a mis carnes.
Yo mirando estupefacta
la cicatriz de tu espalda,
tu absorto en soliloquios
que te impiden observarme.
Yo necia en la azotea
descalzada cara a la luna,
tu intentado aprehender
mi futilidad inoportuna.
Querido amigo
no me entiendas
no me quieras
ya me voy.
A donde tu mirada no cuestione,
no escudriñe, no me riña,
no me ciña, ni me ate
a ideales del amor.
Me voy a dónde no me encierren
en prisiones de calificativos,
dónde la locura no sea adjetivo
ni el sustantivo que la acompaña sea yo.
Me voy a donde mi esencia
no perturbe tu paciencia,
alejándonos de nuevo
a la menor contingencia.
Me voy y no acabo de irme
porque anhelo llevarte conmigo
a un lugar sin prejuicios
donde desdeñen los motivos.
Ya sé que les gusta como escribo, pero ojalá y quien les gustará fuese yo...
jueves, 18 de octubre de 2018
Postales
_______
y: Yo creo que la apuesta política vs el amor es la amistad
x: yo concuerdo con el ratón
y una sonrisa maliciosa ilumino nuestros rostros dando inicio el discurso articulado, reconociendo el banderazo de salida para un encuentro sexual que llevaba al menos dos años pospuesto, mientras nuestra frágil pero maliciosa amiga fingía creernos.
z: entonces qué, un trío?
_______
Tenía el semblante triste aunque estábamos en su ciudad favorita, estábamos en el legendario café de Flore, yo la veía y me imaginaba regresando en el tiempo, contemplando a Simone compartiendo la misma expresión muchas veces, muchos días, muchos años, pasmada en el tiempo frente a un café americano y con un cigarrillo, el mismo conflicto que nosotras, el mismo semblante, por los mismo motivos.
_______
Sus gotas de sudor caían sobre mi rostro, y en la oscuridad adivinada el brillo que aquel liquido salino le daba a su aspecto, yo me limitaba a sonreír ante el contacto de cada gota, signo del esfuerzo impreso en la actividad física compartida.
x: quieres cambiar de posicióny: no, esta vez te invite para que me cojas, no pienso hacer esfuerzo alguno
x: esta bien. Tienes cigarros
y: se me acabaron, vaya, antes al menos preguntabas si traías algo
x: un oral para terminar y me voy
y: andan fallando los buenos modales
x: la próxima vez traeré cigarros
______
Escuchábamos tatuajes, su voz sobre la de Joan Sebastian impregnaba mis oídos, no tenía el valor de mirarle a los ojos o las dos íbamos a soltar en llanto. Ella era la amante de casi cuatro décadas y su familia se lo había llevado argumentando la diabetes que padecía, llevaba dos semanas sin saber nada de él. Ella era la novia desde que tenía quince años. Él siempre estuvo casado. Hacía un calor de 48 grados y aún así tenía el corazón helado.
______
Miraba la cicatriz de su espalda iluminada por la luz de la luna, mientras me cuestionaba cómo conseguía dormirse tan rápido, y yo que ya me entristecía con la larga ausencia que precedería al breve encuentro no quería dormir, ya que dormir implicaría cerrar los ojos y dejar de verle. Tenía miedo de que algún bello facial se le asomará y no darme cuenta. Amaneció muy pronto, y la luz del sol nos ilumino.
x: tu cabello no es negroy: soy castaña
_______
Otra vez estaba cerrado el red, si aún habláramos le hubiera comunicado el hallazgo, lo clausura frecuente es motivada por quejas de los vecinos debido al ruido, de acuerdo a una fuente tinder. Pero allí estaba el red con las cortinas bajas y los letreros miniatura de clausura, analogía de su móvil con mi contacto bloqueado. Recordatorio de la última frase que le dirigí, aún latente en mi memoria "largo de mi puta vida". La última frase que recibió en nombre de algunos otros que no acaban de largarse.
______
x: Pensé que estabas enojada
y: qué te hizo pensar eso
x estabas triste, pero no llamaste
y: la última vez me recomendaste un psiquiatra
x: cuando hay balance no hay problema
y: establezcamos el número de mis tristezas que equivalen a una erección
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



