lunarcita en nunca jamás
jueves, 9 de julio de 2026
Poema para E
domingo, 2 de noviembre de 2025
Ofrenda a la abuelita Piedad
Miro la ofrenda a mi abuela paterna plaga de líquidos: agua, café
negro y coca cola, dos tristes mandarinas que no alcanzaron a ser tres y un pan que no es hojaldra, flores de papel china y la foto de
cuando ella era joven, mientras pienso con ironía ni modo abuelita, es por tu consejo de quemarme las pestañas para no quemarme las manos, y
más allá de la perorata sobre reivindicar los cuidados, me recargo en la pared a contemplar la ofrenda y pensar en mi abuela, ¿estaría orgullosa
de mí? ¿qué opinión tendría del curso que ha tomado mi vida?
Tuve la enorme fortuna de tener una abuela que, aunque no
terminó ni la primaria (igual que muchas de nuestras abuelas), siempre me
aconsejo estudiar, ahora que soy una mujer adulta me la imagino pequeñita, acompañada de sus hermanas alrededor de un comal echando tortillas sin que
todavía clareara, imagino la ardua tarea de hacer el nixcome, luego moler el nixtamal con el metate, prender la lumbre, y hacer bolitas de masa, palmearlas, soltarlas sobre el comal caliente, darles vuelta y colocarlas en una cubeta para
que comieran los mozos y finalmente comer ellas.
Hoy me doy cuenta del gran privilegio que tuve al gozar 13 años de una abuela que siempre celebró con entusiasmo todos mis pequeños logros académicos.
Tuve una abuela que me motivo
a acabarme las pestañas leyendo.
Tuve una abuelita que sin tener el hábito de la lectura es el motor de todo cuanto leo.
Tuve una abuelita que también me hace pensar en la enorme
deuda que tenemos con muchas niñas que aún se siguen quemando las manos sin que
nadie se preocupe porque se quemen las pestañas.
Todo esto para explicar porque la ofrenda de la abuela no tiene guisos suntuosos, ni platillos finamente elaborados y porque me la paso molestando a todo el mundo, especialmente a las jóvenes del servicio social, con que se ponga a leer.
domingo, 2 de febrero de 2025
Ya no escribe
viernes, 26 de julio de 2024
La de enmedio es mujer
martes, 23 de julio de 2024
No estuve
lunes, 22 de julio de 2024
Negación
No me quiero tuya,
no te quiero mío,
ni nos quiero nuestros.
Yo me quiero libre,
yo te quiero amigo,
con voluntad de irnos y de volver.
No quiero ser eterna en tus pensamientos,
ni inmortal en tu memoria,
no quiero ser una cursi historia,
ni quiero que me recuerdes después de ayer.
Quiero ser fugaz,
quiero ser eterea,
quiero ser el rastro en la arena que borra el viento,
quiero ser el limbo (ni infierno ni Edén).
No quiero que me pienses de madrugada.
No quiero que susurres jamás mi nombre,
ni que me invoques en otra piel.
No quiero dejar mi sudor en tu cama,
ni mi aroma en tu almohada,
ni mi cabello en tu boca,
ni mi pasión fundida en tu ser.
domingo, 19 de noviembre de 2023
Consecuencia
domingo, 5 de noviembre de 2023
Secuela
domingo, 22 de octubre de 2023
¿Cómo desafiar las estructuras rígidas y totalizantes de la civilidad capitalista?
La respuesta es simple: conoce a una persona significativa en la fila, cualquier fila, porque la fila es una metáfora por excelencia de la apuesta civilizatoria, un grupo de personas colocadas de manera ordena, esperando pacíficamente, mientras continúan produciendo de manera eficiente desde sus dispositivos móviles. Personas paradas con las cabezas gachas, cómo recordatorio de la servidumbre que se prolonga por métodos cada vez más sutiles.
El antropólogo Marshall Sahllins, postulo las siguientes leyes de la civilización:
- La primera ley: todos los aeropuertos están en construcción.
- Segunda ley de la civilización: estoy en la fila equivocada. (nosotros no)
- La Tercera ley de la civilización: los bocadillos en bolsas selladas no pueden abrir ni siquiera usando los dientes.
- La Cuarta ley de la civilización: El gen humano cuyo descubrimiento se anuncia en el New York Times -hay uno cada día, un gen dujour- es para algún rasgo malo, como esquizofrenia, cleptomanía o neumonía. No tenemos genes buenos.
- La Quinta: Los ejecutivos de corporaciones y políticos fallidos siempre renuncian para poder estar más tiempo con sus familias.
De las
anteriores leyes nos atañe la segunda, pero las demás te las cuento porque
tengo la manía obsesa de contarte todo, con mayor pasión lo hilarante e intrascendente.
Mi romanticismo
me hace pensar que mantener la cabeza erguida y sonreír en el Edificio de Cristal
nos sacó del estado de servidumbre tecnológico para ubicarnos en un lugar de gracia,
por encima de los demás al menos mientras reíamos en medio de la gente que
esperaba incomoda y con cara de apuración, apuradas por empeñar su juventud.
A
veces me gustaría pensar en función de nosotros y todas las casualidad que
tuvieron que pasar para conocernos ese verano del 2011, cuando esa tentación me
llega, pienso en la declaración impresionante que hace Cristina Peri Rossi en Historia
de un amor, dónde involucra a Marxs, a Lorca, la plantación de un cerezo y crisálidas
que se vuelven mariposas, pero no tenemos tanta historia (aún) y yo no tengo esa
mística oculta que tienen las mujeres nacidas bajo el signo de escorpio.
Pero
como buena mercuriana pienso, y lo hago mucho, la mayoría de las veces bajo la única
certeza de estar errada, sin embargo, justo ahora quiero afirmar que conocernos
desafío el capital, la civilidad solemne de ser neófitos universitarios, la probabilidad,
la división entre las ciencias duras y blandas.
Si
fuera Peri Rossi te diría algo así cómo: para conocernos tuvo que surgir la
historia negra de la conquista, la Malinche con toda su brillantes toleró yacer
con Cortés, los apellidos de los indios debieron ser cambiados por apellidos
castellanos, occidente tuvo que empezar a estudiar las sociedad que iba a
explotar, la manera de acumular riquezas tuvo que flexibilizarse, tuvo que popularizarse
internet, democratizarse el feminismo, y ambos elegir estar lejos de casa.
Esta es la historia de cómo la excepción confirma la regla, necesitábamos estar en la fila para desafiarla, tal vez nos quedamos con la satisfacción a medias, la de estar en la fila correcta, en el momento correcto y en el lugar correcto. Esta podría ser la breve historia (no épica) de cómo juntos ganamos un pequeño asalto al capital, al aparato educativo que segmenta, estratifica y crea pequeños guetos de conocimiento dónde las personas de distintas áreas del saber rara vez coinciden.
Por eso (y algunas otras cosas) creo que debemos ser amigos un rato más, hasta que te
salgan canas y yo me quede calva, en honor al destino y la causalidad, a Dios y/o
las Diosas, que nos hicieron un pequeño guiño en esta enorme fila llamada vida.
domingo, 6 de agosto de 2023
La noche terminó
Consejos conversacionales para un lógico matemático de una amiga cursi
Desde que nos conocemos, siempre has sido una persona agradable, admiro realmente tu capacidad para el pensamiento lógico, pero he notado que a veces puedes descuidar ciertos aspectos relacionados con la cortesía, debo asegurarte que este mensaje proviene de un lugar muy afectuoso, y mi objetivo es ayudarte a enriquecer tus habilidades de comunicación.
Prestar atención a la vida de los demás les hará sentir valorados y apreciados, para ello es importante realizar preguntas acerca de lo que han comentado sobre su vida, evocar comentarios realizados en charlas realizadas con anterioridad te dará distinción, además de demostrar que se tiene una memoria sana, mostrará la estima con la que se atesoran las conversaciones realizadas con anterioridad.
Escuchar activamente a los demás muestra respeto y cortesía hacia ellos, y te ayudará a entender mejor sus pensamientos y sentimientos, aquí el lenguaje corporal juega un papel importante, mantén una postura abierta y amigable procura no desplomarte en la silla, omitiré comentarios respecto a la sonrisa y la mirada ya que esas hartes las dominas mejor que quien te escribe.
Y sobre todo empatiza con tu interlocutor, aunque tu enfoque lógico te permite analizar situaciones de manera objetiva, recuerda que las personas tienen emociones y experiencias, por ello es importante que selecciones de manera adecuada las palabras y el orden de las ideas antes de verbalizarlas, en las interacciones sociales el orden de los factores si afecta el producto.
