lunarcita en nunca jamás
domingo, 4 de octubre de 2026
musas desnudas
martes, 8 de septiembre de 2026
domingo, 16 de agosto de 2026
volver al hogar (naderías)
miércoles, 5 de agosto de 2026
De vuelta a las notas basura
Si tuviera que conversar con la Marcita que inició este blog, le diría que envidio su seguridad y el tamaño de su corazón para leerse por temporadas y aceptar a las personas que van y vienen sin guardar rencor, sin imponer y comprendiendo que cada persona tiene su propio ritmo.
También le diría que no se clave tanto con ese ex que se fue. Que van a volver abrir la relación, e inevitablemente, se harán daño y terminarán. Pero también debe saber que no se va a acabar el mundo, seguirán atesorandose en la distancia, ya que lejos de lo que pensaba quién se mantendrá en Puebla será ella.
Le diría:
- Que no va a tener problemas para encontrar trabajo, pero que recuerde descansar.
- Que no pierda tanto tiempo buscándose en camas ajenas y que abrace más a sus amigas; que les diga te quiero bien alto, aunque le de vergüenza.
- Que valoré su trabajo porque, aunque le resulte sencillo, ello no quiere decir que no sea valioso.
- Que llegará a ganar cuatro veces el salario que nunca imaginó tener, pero que, al final, renunciará a él, porque sabe perfectamente que los motivos económicos nunca son suficientes.
- Que se prepare, porque va a intentar ajustarse al estándar y hacer feliz a los demás encajando en un molde que no le pertenece, pero al final, desistirá del intento aunque lo hizo con todas sus fuerzas y terminará por lastimar a alguien que la quizo muchísimo.
- Que, aveces, inevitablemente nuestras decisiones hieren a las personas que amamos, pero que la única manera de reducir esos daños es desde la honestidad, para que el otro pueda tomar sus previsiones y protegerse.
- Tener el corazón limpio y seguir creyendo en la gentileza de las personas, incluso cuando las señales indiquen lo contrario.
- Ser generosa y preocuparse aún cuando pudiera parecer que alguien no lo merece o le hayan hecho daño.
- Nunca haber ambicionado fama o fortuna, por preferir siempre mantenerse atrás, trabajar duro y empezar desde abajo.
- Ser el lugar seguro donde sus amistades nunca se han sentido juzgadas. Por mirarse las manos antes de opinar sobre un problema ajeno, recordando que acompañar es más importante que tener una respuesta pronta.
- Pensar antes cómo se siente ella, porque la generosidad florece en los corazones plenos, nadie puede entregarse con el corazón erosionado.
- Que aprenda a levantarse de la mesa sin importar qué o quién la invite a quedarse.
- Que no se lastime obligándose a cobijar gente que no le tiene la misma consideración.
- Que el sexo no es un castigo ni una deuda, y que escuche a su cuerpo cuando no quiere estar ni que alguien más esté.
- Que nunca deje de cultivar su curiosidad, aún cuando el enojo la invada.
Desenlace
Cirugía electropop
Escuchó "electrocirugía", y pienso en belanova y su electropop. Fantasía electro pop.
Me recuesto sobre la camilla ginecológica envuelta en una bata con una abertura por detrás. Me ayudan a colocar una placa neutra bajo los glúteos para cerrar el circuito eléctrico y evitar accidentes. Justo cuando pensaba que más podía salir mal la bendita placa me recuerda lo frágil de la carne (aunque el recordatorio de vulnerabilidad existía desde el diagnóstico).
Soy una chica robot suena en mi cabeza (ya sé que es de otro álbum), mientras dirijo la mirada en dirección contraria a la pantalla que muestra en tiempo real como queman y cicatrizan mi cérvix con impulsos eléctricos.
Después bromearé diciendo que me electrocutaron el chocho o que me hicieron una cirugía con toques-toques.
Antes de levantar el telón
Antes de levantar el telón tomó todas mis previsiones: permisos en el trabajo, reparto pendientes a mis subordinados. No me da miedo mostrar la receta médica ni decir en voz alta la situación.
Trabajo media jornada y me dirijo al consultorio, no tengo temor, incertidumbre sí. Me siento a esperar.
Llega el momento de pasar, pero antes la autoridad médica pregunta:
¿Quién firma la responsiva?
Me aplasta el peso de mi propio aplomo.
Me excuso diciendo que no sabía que tenía que ir acompañada. Hasta ese momento nunca pensé que fuera necesario. Entonces empiezo a dimensionar la soledad en un proceso que quizá pudo ser menos... más... más/menos __________ en compañía.
Notarme sola me ayuda a disociarme y pensar en otras cosas, salir un poquito de mi cuerpo físico para hundirme en mis pensamientos.
La pregunta "¿por qué me incómoda tanto pedir ayuda?" punza, pero a la vez me ayuda a ignorar el olor a tejido quemado.
Fin
El procedimiento fue ambulatorio. Al día siguiente hacia las 8am ya estaba montada en tacones, vestido, abrigo y maquillaje, más que lista para dirigir un conversatorio en el marco del 25N.
Aún inflamada del vientre y sentada entre mujeres admirables, pude mirar con diversión como la productora me indicaba enderezar la espalda y meter el estomago porque contrataron transmisión en circuito cerrado.
Me habría gustado al menos tomar un día para descansar y llorar el fin de la pesadilla.
Luego hubo cuatro chequeos semestrales, y por fin, todo, todo en orden.
Dos años me tomaría poder volver a yacer con alguien.
Cronología de las notas:
1) La monogamia, los cuidados y el puto asco
2) Secuela
3) Consecuencia
4) Desenlace
jueves, 9 de julio de 2026
Poema para E
domingo, 2 de noviembre de 2025
Ofrenda a la abuelita Piedad
Miro la ofrenda a mi abuela paterna plaga de líquidos: agua, café
negro y coca cola, dos tristes mandarinas que no alcanzaron a ser tres y un pan que no es hojaldra, flores de papel china y la foto de
cuando ella era joven, mientras pienso con ironía ni modo abuelita, es por tu consejo de quemarme las pestañas para no quemarme las manos, y
más allá de la perorata sobre reivindicar los cuidados, me recargo en la pared a contemplar la ofrenda y pensar en mi abuela, ¿estaría orgullosa
de mí? ¿qué opinión tendría del curso que ha tomado mi vida?
Tuve la enorme fortuna de tener una abuela que, aunque no
terminó ni la primaria (igual que muchas de nuestras abuelas), siempre me
aconsejo estudiar, ahora que soy una mujer adulta me la imagino pequeñita, acompañada de sus hermanas alrededor de un comal echando tortillas sin que
todavía clareara, imagino la ardua tarea de hacer el nixcome, luego moler el nixtamal con el metate, prender la lumbre, y hacer bolitas de masa, palmearlas, soltarlas sobre el comal caliente, darles vuelta y colocarlas en una cubeta para
que comieran los mozos y finalmente comer ellas.
Hoy me doy cuenta del gran privilegio que tuve al gozar 13 años de una abuela que siempre celebró con entusiasmo todos mis pequeños logros académicos.
Tuve una abuela que me motivo
a acabarme las pestañas leyendo.
Tuve una abuelita que sin tener el hábito de la lectura es el motor de todo cuanto leo.
Tuve una abuelita que también me hace pensar en la enorme
deuda que tenemos con muchas niñas que aún se siguen quemando las manos sin que
nadie se preocupe porque se quemen las pestañas.
Todo esto para explicar porque la ofrenda de la abuela no tiene guisos suntuosos, ni platillos finamente elaborados y porque me la paso molestando a todo el mundo, especialmente a las jóvenes del servicio social, con que se ponga a leer.
domingo, 2 de febrero de 2025
Ya no escribe
viernes, 26 de julio de 2024
La de enmedio es mujer
martes, 23 de julio de 2024
No estuve
lunes, 22 de julio de 2024
Negación
No me quiero tuya,
no te quiero mío,
ni nos quiero nuestros.
Yo me quiero libre,
yo te quiero amigo,
con voluntad de irnos y de volver.
No quiero ser eterna en tus pensamientos,
ni inmortal en tu memoria,
no quiero ser una cursi historia,
ni quiero que me recuerdes después de ayer.
Quiero ser fugaz,
quiero ser eterea,
quiero ser el rastro en la arena que borra el viento,
quiero ser el limbo (ni infierno ni Edén).
No quiero que me pienses de madrugada.
No quiero que susurres jamás mi nombre,
ni que me invoques en otra piel.
No quiero dejar mi sudor en tu cama,
ni mi aroma en tu almohada,
ni mi cabello en tu boca,
ni mi pasión fundida en tu ser.
