sábado, 22 de abril de 2017
La "incongruencia del feminismo'
Cuando la gente que no se ha tomado la molestia de leer que es el feminismo opina, se inventan cosas como la incongruencia del feminismo, lo que me hace pensar que tienen alguna cosa, algo así como un decálogo de lo que es ser "La Feminista" y nos andan fiscalizando todo el tiempo, curiosamente las feministas desconocemos este decálogo; finalmente dentro de su crítica acuden a términos como igualdad de género, cultura no sexista, etcétera (términos acuñados por las feministas) para "explicarnos" como debiera ser nuestro accionar, pero como no han leído ni la definición de un diccionario de lo que es feminismo no saben que están hablando en sus términos, empleando sus propuestas, y si lo supieran yo creo que les saldría espuma de la boca, de saber que su burda crítica sólo los hace parte del despojo del pensamiento feminista y el oscuro proyecto de desprestigio que ha tenido el movimiento todo este tiempo.
lunes, 20 de febrero de 2017
La gente de Puebla no sale de noche
A la gente de puebla le da miedo salir de noche, temen que
en ausencia de gente y claridad les dé por orinar en la fuente de San Miguel,
temen también que algún maleante les cause un exabrupto, temen que se les nuble
la razón a la luz de la luna y no haya
ninguna iglesia abierta a dónde ir a confesar sus fechorías.
Por eso se quedan en sus casas, los adultos susurran a los infantes falacias sobre el
coco y el señor del costal, los niños crecen temiendo convertirse en los malos, pero es a las niñas a quienes más
historias les cuentan, en la sobremesa, en la escuela, en el seno de la familia
se inyecta el miedo y la desigualdad, se prepara a las víctimas con antelación
para ser víctimas pacíficas, estáticas, pequeños receptores de violencia con estética
femenina.
La gente de Puebla no sale de noche y mejor se queda en casa
donde tienen su altar particular, por si se les ocurre hacer alguna tarugada
tener a dónde correr a pedir perdón de manera inmediata, los hombres le
susurran a las mujeres que es mejor quedarse en casa, no caminar por las calles
porque la noche transforma a los desconocidos en potencial peligro.
Las mujeres nos quedamos en casa sin saber que de los muros
de ese hogar continúan exudando las
mismas historias que nos contaron de niñas, y nos encerramos, nos aferramos a
los muros del hogar pero en el fondo sabemos que ni ponerle llave a la puerta,
ni candados, ni un sistema de alarmas
nos hará dormir tranquilas; porque las historias siguen retumbando allí en los
muros de nuestra cabeza, debajo de nuestra piel.
Porque la historia sigue retumbando en ellos allí dentro de
su cabeza, debajo de su piel, en los medios de comunicación, en la casa del
vecino que golpea impunemente a la vecina, en aquel familiar que a todas voces
se sabía golpeaba a su mujer, porque las mujeres somos propiedad, un bien a
proteger o violentar, porque los bienes son enajenables, vendibles,
destruibles, depende del deseo del propietario.
A través de la historia nos hacen creer desvalidas y luego nos condenan por no defendernos; porque nos enseñan a cerrar la puerta muy bien y que no entre nadie, el candado de la familia, la llave del amor romántico y la alarma del escarnio social, son intentos fallidos en nuestra defensa y al final terminan dejándonos a solas, frente a frente con ese otro, ese otro potencial peligro y a loa vez ente conocido, cuya experiencia nos dicen debe darnos sosiego pero en lugar de ello nos causa inquietud…
Peligro latente
Riesgo constante
Los maleantes rara vez salen de noche, muchos se quedan en
sus casas resguardados para hacer sus fechorías, porque estar adentro les
produce confort, se saben protegidos de los otros que podrían en un arrebato de
lucidez intervenir y frustrar sus planes de dominación y odio.
Las calles, el afuera, se caminan en general tranquilas bajo un alumbrado público de media luz que en
ocasiones podría parecer parte de una ambientación romántica, pero en realidad lo que dice es tercer mundo.
El afuera suele ser apacible hasta que te atraviesa el escalofrío
de un grito, de los gritos emanados de casas bien iluminadas, y si uno pone atención
inmediatamente podrá sentir su corazón helarse con el sonido de cientos de
llaves apresando nuevamente los “bienes femeninos” dentro de los muros domésticos
so pena de garantizar su seguridad.
Salir de noche últimamente me place, me resulta grato y me
regodeo en ello, aunque debo confesar que en mis paseos nocturnos he llegado a
sentir miedo de pensar lo que hay al interior de algunas casas que observo en
mi andar.
viernes, 10 de febrero de 2017
Señor don machirrín chin chin
No-estimado señor machirrín, contrariando
el proclamo “Nombre al macho, nombre al macho” que yo suelo secundar, no diré
su nombre, pues no me tomé la molestia de aprenderlo, ya que en mi mundo
guajiro había decido vivir en paz, guardando la llave de mi cámara de gas
feminazi para nunca encontrarla jamás y vivir
en igualitarismo (sic), decidí pasar por alto sus comentarios sobre el
aborto y las mujeres borrachas que no merecen el acceso a la ILE, o las hijas
que deben explicar a sus padres porque quieren abortar y bajo qué
circunstancias concibieron (espero esa hija solo sea hipotética), y contrariándome
más aún pase por alto que demeritara mi opinión basándose en mi supuesta corta edad y lo poco que sé de la vida al no vivir como
usted situaciones difíciles, ignoré también su desafiante lenguaje corporal, limitándome únicamente a cuchichear mi descontento; porque una vez más contrariando la premisa que compartió conmigo una mujer a la que estimo y admiro en demasía, decidí echar en saco roto aquel sabio consejo : “al macho patriarcal no se le enfrenta, se le exhibe”
¿Por qué decidí ser educada? Muy sencillo,
por cortesía con la persona que lo acompañada, porque / ¿por qué? este tipo
de machos vestidos de progres (o lobos y ovejas, si lo
prefieren) bajo el argumento de estar aprendiendo tienden a rodearse de
valiosas mujeres, a las que mi sororidad (de dos pesos) suele no querer agraviar…
Y todo hubiese sido un mero acto diplomático,
si usted don machirrín al ver que me retiraba se limitaba a ignorar mi salida,
pero obviamente no fue así, sino que se tomó la molestia de detenerme, asiendo uno de mis brazos, con un permiso que se auto
otorgo en ese momento ya que no recuerdo haberle dado
la confianza para tocarme.
Acto seguido dijo estas sabias palabras:
“ya te vas sin despedirte, no te enojes”
, menuda manera de intentar exhibir el desacuerdo que tuvimos, de exhibir a la mal educada que desconoce la buena costumbre
de despedirse, y entonces me preguntó: ¿Quién se cree usted para interferir en mi
trayecto?, ¿Qué derechos cree que tiene sobre mi para tomarme del brazo? y más aún ¿Por qué cree que yo deba despedirme de usted, y no sólo
despedirme sino hacerlo de buen modo?, le preguntaría de qué privilegios cree gozar, pero creo que esos los conoce muy bien ya que hizo uso de ellos, quizá usted no pueda dimensionar la
indignación que yo sentí en ese momento
y que aumenta en la medida que escribo estas líneas y reflexionó lo acontecido hace
apenas un par de horas.
Pero continuemos con este ejercicio de retórica que espero
sirva un poco para apaciguarme, estábamos
en que yo no quise exhibir su pensamiento machista en la plenaria, pero usted
no tuvo reparo en hacer notar lo irrespetuosa que era el no despedirme… a lo
que yo le respondí que no me había despedido de nadie y que mejor se pusiera a
reflexionar en lo que hablamos, entonces recibí otro “no te enojes” esta vez con un bonus de “tú piensas
así porque trabajo con esos temas”, ya saben la siempre latente intolerancia de
mi yo feminazi ante los pobrecitos hombres a los que vulneramos una y otra vez
con nuestros argumentos, y me puse a pensar en mandarle un inbox a Nacho Progre
para ver si en su página me ayudaba a divulgar mi disculpa ante el aludido, quién
obvio debe andar entre sus adeptos, sin embargo me salió más del hígado hacer
esta entrada.
Para finalizar diré: señor don machirrín la
desagradable sensación de su mano rodeando mi muñeca se me va a pasar mañana,
incluso el coraje con esta breve entrada podría ya estar disipándose, pero a
usted las miradas de desaprobación que afirman aquello que usted niega ser lo van a
perseguir y la razón es sencilla aunque
el macho se vista de verborrea progresista macho se queda.
martes, 4 de octubre de 2016
A la UAP le sobran dos letras (y Minerva sigue sin enterarse)
Querida Minerva, porque tu representación
es la de una chica, hoy te voy a hablar de mujer a mujer, y comenzaré por
decirte que yo te quiero Autónoma y Benemérita, no sólo en nombre sino en
acciones: Autónoma para decidir lejos de los aires neoconservadores que asolan
a la entidad poblana y Benemérita porque tomarás acciones en pro de tu
población femenina, más allá de ferias y
rosas el 8 de marzo, más allá de tu
aportación inerte frente al italian coffee del campus central.
Yo no quiero continuar sintiéndome
insegura de caminar por tus pasillos, de llevar short, de usar vestido, de portar escote, de tener pechos,
de haber nacido con vagina, de ser mujer; QUERIDA MINERVA YO NOS QUIERO LIBRES
Y SIN ACOSO, ¿ Acaso no tengo el mismo derecho
de transito al interior de la universidad que mis
compañeros?
Querida Minerva yo te quiero
BUAPa pero también te quiero crítica,
contestaría, combativa y consciente, y te pregunto ¿Dónde han quedado tus
protestas contra los asesinatos cometidos en contra de tu población femenina?,
¿Dónde está tu ética cuando acosan a tus trabajadoras y ellas son orilladas a
renunciar? , ¿Dónde están tus muestras de apoyo y solidaridad cuando la mitad
de tu comunidad se encuentra en
potencial peligro?, ¿Dónde tiene que aparecer el siguiente cuerpo para que
tomes cartas en el asunto? , ¿A caso no será un problema hasta que no encarnemos un incidente lamentable como el de la IBERO en el 2012?
¿Dónde han quedado tus protestas de
repudio contra la violencia que viven las mujeres en tu estado? ¿Dónde está el
pronunciamiento que condena los feminicidios hacia tus alumnas?, ¿Por qué no te veo exigiéndole a la Fiscalía General esclarecer los casos de Tania Luna, Aracely Vázquez Barranco, María José Feliciano
Romero, Nayeli Sosa Romero, Iraís Ortega Pérez e Isarve Cano Vargas?
Querida Minerva, PRONUNCIATE, EXIGE, GRITA, VOCIFERA, RECLAMA JUSTICIA junto con nosotros,
ignorando un poco el tema de las partidas presupuestarias... ¿Dónde han quedado los actos simbólicos y
políticos? Actos que pueden empezar con un simple pronunciamiento que nos haga
sentir como mujeres universitarias (estudiantes, docentes, administrativas, personal de apoyo,
investigadoras) parte de tu comunidad, miembros importantes más allá de las cuotas de
inscripción y las matrículas que ostentamos.
Querida Minerva, tú que eres tan sabia, ¿sabes lo que es el acoso? Sino lo sabes te lo voy a explicar, acoso es cuando pasas por un pasillo y escuchas un silbido al que lo secundan decenas de silbidos más, emanando de las paredes, de un edificio completo silbándote, recordándote que la universidad no es un lugar amistoso con las mujeres; acoso es ir caminando para cambiar de salón y que alguien se sienta con el derecho de decirte “estas bien rica”, acoso es estar en al interior de clases y que un docente te cuestione la razón de tus estudios "sí de todos modos te vas a casar"; acoso es que un alguien se sienta con la autoridad para dar un juicio sobre ti porque sé sabe seguro desde su lugar en el organigrama institucional, PORQUE TUS ESPACIOS NO SON SEGUROS PARA NOSOTRAS pero para los acosadores si.
Porque cada vez que recibo un comentario ofensivo, un juicio
respecto a mi manera de vestir o mi cuerpo, cuando me dirigen un piropo o un
chiflido me doy cuenta de lo poco que hemos avanzado en materia de género en la
universidad, retrocedo décadas y me
siento una mujer sin derecho a estudiar y cultivarme, una irruptora en un lugar
masculino, una intrusa.
Porque estoy harta de profesores que hablan de “machorras” y “jotitos”
en sus clases, de académicos que justifican la violencia feminicida desde aulas
universitarias, de alumnas que creen que
no se merecen nada y toleran tratos
denigrantes para que no les retiren una beca.
El acoso que ocurre en tus espacios, que toleras y por tanto promueves querida Minerva es el medio de hostigar a las mujeres y decirles que la universidad aún después de tantos años no es lugar para nosotras.
Yo no quiero una universidad disfrazada de rosa el 8 de
marzo, con publicidad hipócrita y políticas engañosas, que se leen muy bien en
el papel, pero que al final son letra muerta.
Querida Minerva yo te quiero guerrera, y combativa, que
revivas tu historia mítica y abras aquellas mentes de quienes desde tus salones de clases incitan al odio, la misoginia y la homofobia, de aquellos quienes no comprenden que no es no, que vestirme como quiero no es
una invitación a nada y que ANTES DE
PONER YO MIS LÍMITES HAY PERSONAS QUE DEBERÍAN RESPETARLOS Y SABER QUE NO DEBEN
TRANSGREDIRLOS.
Mi universidad, mi alma máter yo te quiero sabia y erudita
pero también te quiero sensible y humana, yo te sugiero que en tus evaluaciones a
docentes también contemples aspectos como la homofobia y el machismo como
puntos fundamentales a observar, no sólo se trata de que me proporciones docentes que implementan técnicas pedagógicas y el uso de equipo digital, sino que también capacites a tu personal para mirarnos en diversidad desde perspectivas más
incluyentes que nos dignifiquen y te hagan realmente Benemérita.
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, yo te quiero
universal, dónde quepa yo, dónde entremos todos, sin importar raza, sexo, color, preferencia
sexual y/o diversidad funcional, yo te quiero segura e incluyente y sino no
te quiero más mía.
GRITA, GUERREA, PRONUNCIATE, CONDENA LA INJUSTICIA, SE
IRREVERENTE y sino sólo se UAP distante y ajena como siempre.
La punta del iceberg de nuestro muro de la vergüenza:
Apuñala a su novia tras discusión en la Ibero Puebla
viernes, 12 de agosto de 2016
A ratos
A ratos, a ratos me
doy tiempo de extrañarte, de no olvidarme de ti, de padecer tu ausencia.
Y de vez en cuando en mi imaginación masoquista doblo mis
manos y me tuerzo los brazos, para luego volver a la realidad y morder mi
lengua y atragantarme un poco cuando al fin por casualidad te encuentro.
A ratos le permito a la melancolía jugar con tu recuerdo e
invadir mi mente con memorias vanas.
A ratos y sólo a ratos recuerdo tu sonrisa y susurro tu
nombre en el silencio de la alcoba entre gemidos y jugos vaginales.
Pero siempre al final del juego fatuo, sumergida ya en mis
propios caldos, me invade la cordura de no volver a invocarte hasta la próxima
sesión de fetichismo.
martes, 19 de abril de 2016
Los planes de un futuro graduado
¿Cómo llego a ser mi mayor anhelo trabajar en un cine para ver películas gratis
y comer palomitas y precio preferencial?
Siempre he sido un ratón modesto cuyo sueño era ser
bibliotecaria, luego llegue a la ciudad y la ambición logró corroer mi buen juicio.
***
Soy parte de una generación empobrecida que pulula por los
pasillos universitarios sin esperanzas, nos movemos hacia la titulación pese a
las dos premisas que asolan nuestro porvenir,
1) Siempre hay crisis y 2)No hay chamba, caminamos cabizbajos, como
aprendimos a hacerlo de nuestros antepasados en la colonia y con la ayuda de
los equipos móviles repetimos el acto histórico por inercia; ante tal fatalidad se nos presentan dos
opciones, descarnarnos en el acto masoquista de saber que nada hay para
nosotros o recurrir al canibalismo para pasar a ser parte de una horda atemporal
que se resiste a perecer y vive de regurgitar los sueños de los que nunca serán
sus sucesores.
miércoles, 16 de septiembre de 2015
Pocito de Nacaquinia
Hoy que me afloro el sentido de pertenencia les voy a contar
un poco sobre mi pueblito alegre, un pueblito encallado en la zona
serrano-costeñada del estado de Veracruz, según el último censo del INEGI
cuenta con 62,920habitantes, y
el pasado 20 de enero cumplió 450 años. Cuenta la historia que antes de la
ocupación española en Misantla se asentaba un señorío totonaco – de allí dos expresiones, Misantla un rinconcito del totonacapan & La Señorial Misantla-, aunque el nombre de Misantla viene de la voz
náhuatl, se compone de dos partes masantecutli
que significa señor venado y la terminación tlan
que denota lugar, por lo que Misantla significa Lugar del Señor Venado (o por lo menos eso me pase repitiendo toda
la primaria).
Cuenta la historia que hace tiempo cuando
Misantla apenas era un cantón, hubo aquí una pilli muy hermosa de nombre Xanat –que
significa Flor de Vainilla-, cierto día un noble guerrero mexica llamado Milajahuat
llego en son de conquistas a estas tierras, Milajahuat quién buscaba hacer
méritos para el señoría de su padre lejos de hallar un ejército se encontró con
la bella Xanat, ambos jóvenes quedaron inmediatamente prendados, Milajahuat por
amor fracaso en esa conquista y se dirigió hacia otras regiones, varias lunas
pasaron antes de que el viento le trajera el rumor de batallas lejanas a Xanat,
y muchas lunas más pasaron antes de que se enterara que aquel a quién amo había
muerto en batalla, al enterarse de esto la doncella rompió en llanto, ella
lloro tanto que termino por morir y en ese lugar dónde ella murió del torrente
de sus lágrimas surgió un manantial,
Nacaquinia que significa corazón abierto o corazón en llanto.
Hace poco unos amigos hicieron un corto sobre este bello mito, para quién guste echarle un ojito aquí esta:
Actualmente todos los
3 de mayo, día de la Santa Cruz, se monta un festival artístico precedido de la bendición del pocito por parte de un
sacerdote local, se adorna el lugar con banderolas de papel china y flores,
principalmente las varitas de flor de mayo, unas florecitas amarillas que
después adornarán las escuelas en los festivales de día de las madres, un
pintor local retoca o rehace la imagen de la bella Xanat con el rostro surcado
de lágrimas y los Misantecos asistimos a contemplar los tríos, rondallas y
bailables que se presentan, los vendedores ambulantes rodean las orillas, y la
gente se pasea entre los pocitos del Zotuco y Nacaquinia que compiten entre sí
para tener más adeptos en esta fiesta que combina la tradición católica y un
resquicio de la tradición mexicana que aún nos circunda si observamos con mucha atención.
La fiesta de los
pocitos es una de las más importantes de mi ciudad, el pocito de Nacaquinia es
uno de los más importantes referentes locales, y cuenta la leyenda que aquel
que beba de sus aguas ha de volver a ese lugar, desde la antropología puedo
decir que dentro del sentido identitario
de todo pueblo se encuentran determinados lugares emblemáticos, para Misantla
supongo que uno de los más significativos es el pocito de Nacaquinia ubicado en
el Barrio del mismo nombre.
y como misanteca yo lo recuerdo con cariño y nostalgia porque
cuando era pequeña mi madre solía llevarnos -muy onda aquella canción del trío Martnez Gil- a ver los pececitos que allí tienen
su ecosistema, allí conocí los garlapagos
–una especie de tortuga propia de la región-, posteriormente asistí a la
escuela primaria Antonio Castellanos que se encuentra al lado del pocito y en
los sedientes recreos –prácticamente todos después de jugar y brincotear por
todos lados-, después de que se terminará el agua de la cantinflora a
escondidas del intendente corríamos a rellenarlas inclinados en el brocal que
cercaba el manantial.
Traída desde algún lunes dónde nos hicieron cantarla para los honores a la bandera, aquella bella composición de Chucho Gil:
lunes, 7 de septiembre de 2015
el lugar dónde la nota roja se tiñe de mujeres
Yo vivo en un país dónde se hacen suntuosos festivales el 10 de mayo para celebrar a la madrecitas, pero al mismo tiempo se les asesina antes de dar a luz.
Yo vivo en un país dónde se les lleva serenata a las mujeres a la luz de la luna, rayos de luna que bañan las sensuales curvas de sus mujeres ensangrentadas, desnudas, frías, abandonadas en cualquier lugar, cualquier barranca, cualquier paraje, cualquier avenida, calle o terreno baldío.
Yo vivo en un país que se tiñe de rosa cada 8 de marzo, a la vez que la nota roja se tiñe de mujeres a diario.
Yo vivo en un país que grita hacia el mundo respeto y equidad, y de tanto gritar se ha quedado sordo.
Yo vivo en un país sordo y miope, que condena la violencia en lejanos países y desconoce los gritos dolientes de los suyos, dónde los políticos desconocen las alertas de género, les tiembla la mano, o las sabotean.
Yo vivo en país donde se dice que el problema de violencia hacia las mujeres es cultural, para luego cruzarse de brazos.
Yo vivo en México dónde hace poco más de un mes aconteció el multihomocidio de la Narvarte, dónde hallaron cinco cuerpos, cuatro mujeres y un hombre, un hombre y cuatro mujeres, cuatro mujeres, todas desnudas y vejadas sexualmente, y un hombre vestido, cuatro y uno, uno y cuatro, cuatro y uno, uno y cuatro, cuatro y uno, uno y cuatro,cuatro y uno, uno y cuatro, cinco: Alejandra, Mile Virginia ,Yessenia Quiroz, Nadia Vera y Rubén Espinosa.
Yo vivo en México dónde ser mujer, periodista, joven, ancianx, niñx, estudiante, persona, terrícola, mortal esta muy jodido.
Y para ser más exactos les diré que yo vivo en Puebla dónde el pasado 25 de agosto Paulina Camargo Lion de 19 años de edad y con un embarazo de 18 semanas fue estrangulada, desmembrada y tirada a la basura.
Yo vivo en Puebla dónde aún no encuentran a Paulina Camargo, pero en su lugar han hallado el día de ayer -5 de septiembre- con signos de tortura y semidesnudo el cuerpo de Verónica Espinosa Arcos.
Yo vivo en Puebla dónde apenas el 2 de septiembre pasado los diputados que integran la Comisión Permanente del Congreso del Estado bloquearon la solicitud para emitir la Alerta de Violencia de Género contra las mujeres.
Yo vivo en Puebla dónde en los 9 meses que van del 2015 han habido 34 feminicidios.
Yo vivo en Puebla dónde del 2012 a la fecha han ocurrido 165 feminicidios aunque la Procuraduría General de Justicia (PGJE) sólo tenga registrados 14.
Yo vivo en Puebla, México, en el Planeta Tierra y me aterroriza pensar que cualquier dejo de feminidad pareciera ser una invitación a que te griten improperios en la calle, te acosen, te violen y hasta te maten.
Pero yo estoy viva y aunque tengo temor en este encuentro el coraje para gritar que este estado pusilánime no nos garantiza nada, nada más que miedo y la seguridad de estar sobrecogidos, la sensación de estar atrincherados, la certeza de vivir en la zozobra, y es allí dónde también encuentro las razones para indignarme y continuar vociferando:
Referencias electrónicas:
http://www.elespectador.com/opinion/colombiana-de-narvarte
http://www.e-consulta.com/nota/2015-09-06/seguridad/ahora-asesinan-maestra-cuya-desaparicion-no-investigo-la-pgj
http://www.periodicocentral.mx/2014/politicas/diputados-bloquean-solicitud-de-alerta-de-genero-para-feminicidios
http://www.milenio.com/policia/Ruben_Espinosa-Narvarte_periodista-periodista_asesinado_Narvarte-crimen_Narvarte_0_566343632.html
http://pueblatrespuntocero.com/odesyr-documenta-feminicidios-en-puebla/
lunes, 13 de julio de 2015
mal parafraseando a Neruda
Aquí escuchando la canción desesperada y escribiendo veinte malos versos de adiós, sólo para profanar al buen Neruda que seguramente tuvo más suerte que yo en estos menesteres... mal parafrasear a Neruda ¿comprendes lo que provocas? y mientras camino a un drama inminente los versos se me van saliendo de los bolsillos a medida en que se escapa la noche con mis pocas posibilidades de dormir...
domingo, 28 de junio de 2015
añoranzas ratonescas
8:30 am, la falta de liquido vital te obliga a levantarte, haz tenido suerte y lo sabes, deberías de considerarte afortunada de arribar en días que el calor desquiciante se encuentra ausente, días donde el sol tibio y la brisa fresca, brisa que anuncia su llegada desde mares lejanos, acarician tus cabellos, besan tus mejillas, los poros de tu piel están de fiesta, es el clima propicio del lugar que alguna vez fue el indicado por tus anhelos.
Debes levantarte ahora, necesitas ir al baño, necesitas hidratarte, necesitas ingerir alimentos, necesitas… necesitas recorrer la casa que alguna vez te cobijo, las paredes testigos mudos de primeras experiencias, necesitas saber quien ocupa tu anterior lugar espacial, esa extensión tridimensional que alguna vez fue tuya, el sueño se ha ido, tus ojos se abren, es momento de levantarte, despertar, saciar tus irracionales dudas.
Te sientas sobre la cama, tus píes descalzos rozan el piso, la sensación térmica es grata, compara con la que has sentido en los últimos diez meses resulta más que placentera, giras la perilla del que alguna vez fue el “nidito” en donde ahora habitan tus amigas, es una suerte que ellas aun vivan allí, eso te da puerta abierta para entrar de nuevo, es como una especie de túnel del tiempo, pese a que tus muebles, ropa, libros, tú misma no están, los recuerdos empiezan a fluir.
Parece que nunca fue martes, parece que jamás decidiste en un momento de ocio anhelar otro plan de estudios, parece que tampoco les informaste a tus padres de manera precipitada, que tampoco actuaste sin pensar, sin mirar atrás, siempre intentando no sentir, ¡corre ratón! ¡Corre! Que la nostalgia te está alcanzando.
Te encuentras con el breve pasillo que da a los demás cuartos, las inquilinas no son las mismas, sin embargo extrañas la complicidad que alguna vez encerraron esos paralelepípedos, noches sentada en el suelo contando miedos, sumando aspiraciones, restándole horas al sueño, multiplicando amigas, dividiendo penas, creando el mundo del que pronto te fugarías por la puerta trasera.
Cuatro pasos y estas frente a la escalera, la misma escalera polvorienta que te veía bajar y subir, que te extraño por las mañanas cuando decidiste que el turno matutino no era lo tuyo, la misma en la que te sentabas a conversar por horas o solo ha oír música, cuando la soledad de tu cuarto te agobiaba, allí estaban ellas, cumpliendo una segunda función con toda su estreches, escalera si fueras más espaciosas no te querría, ¿Cómo podría sentirme protegida en un lugar tan holgado?
Un escalos, dos escalones, las plantas de tus pies comienzan a teñirse, para cuando llegas al quinceavo escalón te sientes en casa, pero no en tu casa, solo en casa, la casa de alguien más que alguna vez fue tuya, pero ahora no lo es, la cocina sigue igual, misma estufa, mismo refrigerador, misma mesa, mismas sillas, mismo fregadero, te miran, los miras, es un encuentro incomodo, debieron agendar y quedar en el café parroquia.
Supongo que extrañan mis intentos de cocinar, la comida de mamá que almacenaban cada semana, los eternos huevos revueltos, los desayunos acompañados de cerveza mientras leía el periódico on-line, supongo que echan de menos estar cubiertos de grasa, albergar mi apetito, deberían liberarlo, he venido por él, no he vuelto, solo vine por mi apetito.
Enciendes el calentador, es necesario que salgas de allí, debes de estar volviéndote loca, los muebles no hablan, la escalera no te abrazo, las plantas de tus pies están sucias, el calentador prendió mal, debes devolverlo a piloto e intentar encenderlo después, cuando el sonido de la reacción fuego-gas sea armonioso y el calentador está haciendo su trabajo de manera correcta.
Te dispones a bajar, pero se te olvido algo, tu cuarto, el que alguna vez fue tu cuarto, giras la perilla, está cerrado, das la vuelta y te asomas por la ventana enorme, la ventana enorme que alguna vez fue tuya, pero ya no lo es más, la ventana enorme donde alguna vez alguien estuvo sentado frente a frente con la noche, descalzos sus pies, morena su tez… una noche, una noche como la noche de ayer.
La habitación está vacía, ya no está tu cubre cama amarillo de flores de colores, no está el oso que te regalo papá cuando tenías doce años, no están tus eternos libros sobre la mesa enorme ubicada entre los dos armarios vacios, tampoco estás tú, es hora de irte, debes continuar el viaje, este puerto solo fue una parada en el repertorio.
Giras intentando entrar en la cocina, hasta que notas que abriste la puerta, la misma puerta del cerrojo sarroso, el cerrojo que tardabas horas en lograr abrir, la maña para hacerlo sin ruido fue adquirida en un mes, lo que bien se aprende nunca se olvida.
La terraza, desde donde se ve el mar, la terraza donde pasabas horas, la terraza donde cenabas, la terraza cubierta de cables que si alguien la ve podría osar a decir que es ordinaria, incluso fea. La terraza pintaba de inmaculado blanco, escarchado por granitos de arena que el viento trae de aquí para allá, la terraza donde se veían a la estrellas moverse tan rápido, hasta que un día te diste cuenta que ellas seguían danzando al mismo ritmo, las que aceleraban el paso eran las nubes, no todo siempre es lo que parece.
Ya es tarde y debes moverte, acelerar el paso, salir de la casa de tus amigas y demás inquilinas desconocidas, abres una puerta vieja de lamina, corres el cerrojo también viejo y sarroso, cruzas una cocina cualquiera, bajas una escalera ordinaria de quince peldaños, uno, dos, tres,… quince, pasillo pequeño, estas de vuelta en la habitación, algo debe tener este lugar que te fascina.
martes, 10 de febrero de 2015
un circo llamado Ciencia
Había una vez un circo llamado Ciencia dónde el león Raciocinio era la estrella, este acabo por amaestrar a su propio domador a quién apodaban investigador y se había formado justo allí bajo la carpa de la Ciencia, investigador trataba de enseñarle nuevos trucos y Raciocinio rugía con estruendo -tal vez mañana- se consolaba investigador -no debo abrumarlo con cuestiones tan novedosas- y al día siguiente todos listos para el espectáculo de la Ciencia, la carpa llena , Raciocinio y sus mismos trucos y el mismo rugido en los mismos decibeles y con la misma entonación y la gente aplaudía ; - quizá mañana- se repetía investigador -quizá mañana-.
Porque la Ciencia primero nos hace domadores como a investigador y luego uno ingenuo domador intenta rehacer a su estrella Raciocinio; tendríamos entonces que preguntarnos habría circo sin león o león sin circo asumiendo siempre la secundariedad del domador.
Porque la Ciencia primero nos hace domadores como a investigador y luego uno ingenuo domador intenta rehacer a su estrella Raciocinio; tendríamos entonces que preguntarnos habría circo sin león o león sin circo asumiendo siempre la secundariedad del domador.
martes, 3 de febrero de 2015
como jode el palo estudiar antropología
Falleció una de las musas de la cocina, era una especie de abuela para mi, cuando recién llegue al soleado sur de Veracruz con mamá la conocí como mi vecina Rica, ella y su hija nos brindaron tardes de largas platicas y risas amenizadas por su tan peculiar acento jarocho, nos hicieron sentir como en familia cada vez que nos invitaban a desayunar o comer en su pequeñísima terraza, pizzas, pay's, tacos de alambre, tostadas de tinga, cebiche, chanclas, tamales de elote, de picadillo, de dulce, de rajas con queso, pozole, quesadillas, gorditas picadas, chiles rellenos, pastel, platanos rellenos de queso o con crema y cualquier otro antojo que surgiera un día antes cuando al acabar de comer hacíamos gala de toda nuestra glotonería y empezabamos a paladear la comida del día siguiente.
Murió y cuando me enteré llore más que cuando supe que murió mi abuela de sangre, y es que es totalmente lógico y coherente sentir de tu familia a gente con la que no compartes el apellido pero si muchos momentos, lo es sino porque existe el termino parentesco imaginario en antropología; lo es por las tardes que pase mitigando mi calor tirada en su hamaca bebiendo coca cola y platicando con ella, lo es porque veíamos telenovelas juntas, escuchábamos telenostalgia, pensaba en que regalo llevarle cada vacaciones que ella se dedicaba a engordarme y finalmente lo es más porque ahora cumple la condición de todas mis abuelas finadas.
Lo es aunque aparezca el raciocinio y cuestione mi dolor y me repita sino lloraste cuando se fue tu abuela Piedad es porque tenías 12 años y aun eras una cría que no interiorizaba los códigos de duelo correspondientes a tu cultura, lo es pese a que piense que llorar como pendeja podría ser simple teatralidad el modo en que los adultos aprendemos a afrontar el duelo, lo es pese a Turner y su comunidad de sufrimiento, lo es aunque el logos legitimado me diga tranquila todo tiene una explicación, LO ES, LO ES, LO ES o más bien lo era aunque la antropología venga a cagarme el palo una y otra vez.
más volumen para la sordez
Hace mucho que puse los audífonos y subí todo el volumen, hace tanto y disfruto de tanta paz que no había reparado en que se termino la batería y mi audición.
...de un tiempo para acá ya no es necesario cubrirse los oídos para dejar de atender al otro, bastan un par de audífonos y nuestra portentosa resistencia a la vibración, resistencia tal que nos guía hasta el ensordecimiento e indiferencia, nunca antes el vibrato había causado tanto silencio.
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