viernes, 5 de mayo de 2023
habríamos fracasado
domingo, 16 de abril de 2023
Autodestructiva
Una vez escuche en una película que "aceptamos el amor que creemos merecer", lo que me lleva a las múltiples formas de autocastigo con relaciones efímeras y la obsesión de encontrar a personas emocionalmente no disponibles, ¿Cuánto tiempo necesita una para olvidar a la persona con quién pensaba compartir la vida?... Yo en septiembre cumplo 6 años, pensando y reproduciendo en mi vida erótico afectiva una penitencia horrible por la creencia de haber fallado, a veces pienso que no le debo soledad a nadie, pero no atino a repetirlo a en voz alta y menos ha alcanzado a resbalar en mi corazón.
¡Cuánta culpa conlleva aprender el rosto de la persona amada!, Diferenciar el curvado de los ojos cuando hay tristeza, las arrugas cuando se sonríe con vehemencia, cómo una parte tan pequeña del cuerpo humano puede albergar tanto, esas pequeñitas rendijas por las que se filtra toda el alma, y que doloroso es mantenerle el frente a alguien para confesar que no quieres arruinarle la vida con una mala decisión, leer gritos mudos en unos ojos cuya boca no acompaña sonido alguno, ese grito agudo que no revienta los oídos pero si el corazón... Desde entonces procuro no ver a los ojos a nadie que me guste, no quiero volver aprender a leer la mirada de nadie, prefiero rehuirle a esa mirada que esclaviza, que comunica, que duele, hiere, punza, reconforta y trasmite.
La autodestrucción y la negación encuentran armonía en una cabeza que no encuentra sosiego, y que ha decidido plagar las interacciones nuevas de experiencias pasadas, que sólo encuentra posibilidades en quienes la han rechazado, porque se desprecia a sí misma... el autodesprecio como una forma de existir, del no ser en un pasado que se ancla a la carne.
No le debo soltería a nadie me repito en el pensamiento... y un buen día descubro que como mandato de género la culpa sólo se encarna en mi cuerpo, una estructura modelada femenina y feminizada, piel y huesos para el disfrute y la lealtad ajena; a la par descubro a la otra persona viviendo "el sueño" con distinta actriz, paradójicamente ello me reconforta, porque se apega al guion de abnegación y me preguntó si al fin podré ser libre, pero en el oído persiste la punzada que me recuerda que no merezco nada, ni el piso endeble que me sostiene, ni el afecto que me prodiga mi familia, ni el reconocimiento que escasamente me he ganado, que así me devane los ojos, me pulverice las pestañas y se quemen mi neuronas buscando en libros, textos y análisis de la realidad jamás descifraré la receta para estar en paz y feliz.
Mucha poesía y poca poética, eso soy.
lunes, 10 de abril de 2023
girando grácilmente hacia mi ombligo antropofágico
domingo, 9 de abril de 2023
La casita de Carlo
La monogamia, los cuidados y el puto asco
miércoles, 5 de abril de 2023
10
sábado, 25 de marzo de 2023
Naderías sin aspavientos
viernes, 24 de febrero de 2023
Naderías
Continuación de las notas basura...
con el ímpetu de una segunda vez,
con la poca esperanza que yacía en mi piel.
Mi ser fue manantial de tus aspiraciones,
y mi cuerpo epítome de un futuro de mal agüero,
que no auspiciaba más que malos ratos,
noches vanas y recuerdos baratos
de una mujer que creyéndose doncella
no fue más que casquivana,
viernes, 17 de febrero de 2023
Entusiasmo primitivo
lunes, 6 de febrero de 2023
La hiel de la derrota
sábado, 28 de enero de 2023
Las heroínas románticas
domingo, 20 de noviembre de 2022
El retorno de las notas basura
Te extraño, creo que a diferencia de los demás ex jamás te lo dije, aunque a más de cinco años no sirve de nada, y me disculpo, pero es la víspera de tu cumpleaños, la fecha de tu cumpleaños que aprendí hasta después de que terminamos, el amor es así, es así para mí, es más real en el desamor que cuando se vive realmente, vivirlo es un sueño del cuál una sólo esta consciente cuando despierta.
Justo ahora muero de curiosidad por saber qué ha sido de ti, pero dejamos de hablar hace mucho, más por tu bien que por mi gusto, mi último regalo fue este, sacarte de esta lista de amores inconclusos y disfuncionales que no acabo de soltar ni acaban de soltarme.
Saber de ti en el marco de tu cumpleaños treinta y tantos, y ponerme feliz de que me cuentes de tus viajes y los conciertos a los que has ido, los avances con el piano, las clases de salsa y el ejercicio, esperar que te hayan dicho que el tema de tu salud sólo fue un cuadro de ansiedad mal diagnosticado.
Volver a la madriguera de donde me sacaste parece no ser una elección sensata. Total que extraño charlar de anime, y me empaña los anteojos no saber qué debí ver esta temporada, y no tener los espoiler del manga, y no caminar en esa plaza, que es más bien una rueda de hamster, la cuál seguro frecuentas y que evito a toda costa.
Pero fuimos un momento en el tiempo, el de una mano que se aferra a la otra mientras miran una película, con la premonición de que esa era tu primera partida y que alguna vez ya no volverías. Extraño tus pequeños ojos de rendija.