sábado, 24 de junio de 2023

útero sonrojado

Una vez le dije a un amigo que mi útero sonríe cada vez que le veía, porque casualmente entre mis vínculos más cadenciosos, diré que esté sujeto tuvo el buen tino de sincronizar sus visitas con mi ciclo monstrual, así que más correcto debió ser decir "mi útero cada que te ve se sonroja", aunque supongo habría sido el mismo efecto de asco, porque como buen chico tradicional evitaba los temas relacionados con los ciclos hormonales que vuelve terrenales a quienes menstruamos y nos tornan en criaturas monstruosas.

Los planetas se alinearon para que el buen tino del amigo, por tres meses consecutivos consiguiera dar con el inicio de mi monstruación, aunque más preciso aún habría sido decir que verlo me causaba una sensación entre tranquilidad, seguridad y contento, y que su presencia ayudaba a conservar la cadencia y exactitud del mentado ciclo, era por ello que mi útero se animaba a arrancarse las cortinas viejas, toda vez que el cuerpo humano es un conjunto orgánico tan bien ensamblado que cualquier estímulo del exterior termina por viajar por el sistema nervioso e impactar piel adentro, pero no todas las personas están listas para las precisiones, entonces preferí darle asco antes que miedo, porque como dice una de las cartas de Rosario Castellanos debe de sentirse un poco incómodo significar tanto para una gente, sobre todo cuando el gesto es insignificante, casi imperceptible.

Sucedió por primera vez en navidad, la segunda y más dolorosa durante un partido del mundial, y la última en un bar, debió de ser bastante la sensación anestésica que causaba su presencia como para animarme a salir de la comodidad mi cama, que se vuelve la madriguera de una criatura herida cuando la moustrosidad me alcanza, entonces salía con ese enorme curita que usamos las mujeres entre las piernas para cubrir la endidura que algunos romantizan, otros quieres explorar y unas más osadas saben realmente como tocar.

Debió ser mucha la casualidad y mucho el estímulo endorfinico, semejante al de un opiode, pero sin el efecto de crear una dependencia letal, aún así extraño al amigo que alguna vez por obra del destino me acompaño involuntariamente mientras el moustruo emergia. 




sábado, 10 de junio de 2023

Los amantes

Los amantes

se unen,

se funden,

y se confunden,

y yo que no quiero estar perdida

ni derramarme sin medida

me disfrazo de distraída

para no darme por aludida.


Los amantes

se extrañan,

se besan,

casi se engullen

y yo que no puedo negarte nada

finjo demencia 

abrazo tu ausencia

para no sentirme deshabitada.


Los amantes

empiezan, 

terminan, 

se dañan, 

se olvidan

y yo que no deseo fingir amnesia  

prefiero hacerme la descocada 

antes que el trago amargo 

y la despedida. 



domingo, 21 de mayo de 2023

¿Quién me ha robado el mes de abril?

Me hago esa cursi y sabinesca pregunta  mientras miro mi organizador mensual que se quedó congelado en el mes de marzo... Es falta de motivación me repito y me repiten, me repito porque me repiten, y me preguntó qué motiva a las demás personas, a veces mientras voy de camino al trabajo trato de imaginarme qué impulsa a los otros para levantarse de la cama, porque la inercia no siempre es suficiente. 

No puedo precisar en qué fecha de marzo estoy atrapada, todos los días como recordatorio de algo incierto me despierto y miro ese enorme organizador que compre en un lapsus de entusiasmo. Cómo regalo de cumpleaños me obsequiaré recuperar el transcurso del tiempo actual, y al menos por un día será mayo. 

Supongo que perdí abril en la cama de algún desconocido, que entre sábanas ajenas termine por extraviar treinta días enteros, mientras me buscaba a mí misma dentro de otros, o más bien permitía que otras personas buscarán en mí quién sabe que cosa, me gustaría que hubiera un arco de redención pero no es así en la vida real, tener la ropa limpia y en orden es suficiente, hacer más sería vanidad. 

Se acerca el cierre de mayo y no logro terminar está nota, ni concretar de cambiar el mes en el organizador, ni de poner al día mi agenda. El mes que perdí mi mamá me dió primeros auxilios emocionales, y me recordó algo muy lindo sobre ser yo, mientras la escuchaba y me aguantaba las ganas de llorar, tal vez porque nunca tenemos pláticas íntimas, me pidió que recordara que desde muy pequeña fui una niña que prefirió los libros antes que los juguetes, y supongo que con eso me recordó mucho, quizá debí hablar con ella antes de permitir que tanto mequetrefe, a quién no me interesa explicar las referencias literarias de mi piel, se diera vuelo escudriñando recovecos que jamás podrían descifrar, ya que el mapa de mis lunares está escrito en clave literaria y no permito que cualquiera tenga acceso a él. 

Durante el mes de abril me sentí Joaquín Sabina, tan sobrada de personas en mi cama que podrían confundirme con un hombre,  atino a pensar que parte de mis días perdidos quisa se encuentran entre algunas de sus canciones, tal vez alguna donde se hablé sobre ser tan basta para sobrarle a otros, ya que para criticar los amores civilizados me sobran letras y ganas de elegir lociones ajenas. 

En la punta de la nariz balanceó el antifaz de los 32 años y la ocasional lamentación de no contar con ninguna divorcio en mi haber, un divorcio cómo signo inequívoco de que no he sido cauta o de que no he encontrado a alguien lo suficientemente audaz y descocado como para jugarsela conmigo, ni siquiera como experimento social. Hoy una galleta de la fortuna me dijo que "el matrimonio es algo a lo que se tiene que dedicar plenamente", recordándome a la mujer domesticada de la que habla Gayle Rubín,  pienso que la dedicación no es más que un cúmulo de buenas intenciones difíciles de materializar, una tarea ardua para tratar de vislumbrar un horizonte, supongo que el matrimonio es un cielo muy dulce que se experimenta como ideal mientras dura el cortejo y que se acaba con el ritual que lo materializa.

Siendo así no entiendo porque me chaqueteo tanto, y permito que urguen tanto en mí, para qué si las respuestas más obvias las detonan los textos más parcos, pero aún así voy por ahí esperando tener epifanías en colchones ajenos cada mes de abril. 

viernes, 5 de mayo de 2023

habríamos fracasado

Habríamos fracasado de todos modos 

Habríamos fracasado 
en todos los sentidos 
en todas las galaxias
en todas las historias
en todas las épocas
en todos los intentos
y en todos mis poemas....

Habríamos fracasado, 
no sé en qué,
pero lo habríamos hecho,
habríamos fracasado
y habría sido mi culpa
por no encontrar alternativa alguna,
porque ni empeñar todas mi letras
y mis capacidades literarias habrían alcanzado para un nosotros. 

Habríamos fracasado en 2011, en 2021, 
y en febrero y marzo de este año,
habríamos fracasado 
y aún así lo habría intentado. 

domingo, 16 de abril de 2023

Autodestructiva

Una vez escuche en una película que "aceptamos el amor que creemos merecer", lo que me lleva a las múltiples formas de autocastigo con relaciones efímeras y la obsesión de encontrar a personas emocionalmente no disponibles, ¿Cuánto tiempo necesita una para olvidar a la persona con quién pensaba compartir la vida?... Yo en septiembre cumplo 6 años, pensando y reproduciendo en mi vida erótico afectiva una penitencia horrible por la creencia de haber fallado, a veces pienso que no le debo soledad a nadie, pero no atino a repetirlo a en voz alta y menos ha alcanzado a resbalar en mi corazón.

¡Cuánta culpa conlleva aprender el rosto de la persona amada!, Diferenciar el curvado de los ojos cuando hay tristeza, las arrugas cuando se sonríe con vehemencia, cómo una parte tan pequeña del cuerpo humano puede albergar tanto, esas pequeñitas rendijas por las que se filtra toda el alma, y que doloroso es mantenerle el frente a alguien para confesar que no quieres arruinarle la vida con una mala decisión, leer gritos mudos en unos ojos cuya boca no acompaña sonido alguno, ese grito agudo que no revienta los oídos pero si el corazón... Desde entonces procuro no ver a los ojos a nadie que me guste, no quiero volver aprender a leer la mirada de nadie, prefiero rehuirle a esa mirada que esclaviza, que comunica, que duele, hiere, punza, reconforta y trasmite. 

La autodestrucción y la negación encuentran armonía en una cabeza que no encuentra sosiego, y que ha decidido plagar las interacciones nuevas de experiencias pasadas, que sólo encuentra posibilidades en quienes la han rechazado, porque se desprecia a sí misma... el autodesprecio como una forma de existir, del no ser en un pasado que se ancla a la carne.

No le debo soltería a nadie me repito en el pensamiento... y un buen día descubro que como mandato de género la culpa sólo se encarna en mi cuerpo, una estructura modelada femenina y feminizada, piel y huesos para el disfrute y la lealtad ajena; a la par descubro a la otra persona viviendo "el sueño" con distinta actriz, paradójicamente ello me reconforta, porque se apega al guion de abnegación y me preguntó si al fin podré ser libre, pero en el oído persiste la punzada que me recuerda que no merezco nada, ni el piso endeble que me sostiene, ni el afecto que me prodiga mi familia, ni el reconocimiento que escasamente me he ganado, que así me devane los ojos, me pulverice las pestañas y se quemen mi neuronas buscando en libros, textos y análisis de la realidad jamás descifraré la receta para estar en paz y feliz. 

Mucha poesía y poca poética, eso soy.  


lunes, 10 de abril de 2023

girando grácilmente hacia mi ombligo antropofágico

¿Cómo estoy? 
Cómo un disco acabado
que gira y gira y gira
ya sin música 
empecinado y mudo
y olvidado.
Bueno,
así. 
Idea Vilariño

Quise obsequiar toda mi música a quién no entiende los matices de la poesía.
Para ilustrar(les) diré: 

Se ha salido el agujero negro que vivía en mi estómago,
y ha empezado a devorar todo el piso bajo mis pies,
con esa hambre voraz que albergaban las ganas de ser querida, 
mientras tanto, 
bailo y me dirijo dando vueltitas hacia aquel vórtice,
un vórtice tan estético cómo caótico,
todo desastre tiene su particular modo de belleza;
en este momento
me encuentro girando hacia mi centro de gravedad, 
ha espera de descubrir si se produce alguna nota,
en el segundo inmediato anterior a ser engullida por mi ombligo antropofágico. 

domingo, 9 de abril de 2023

La casita de Carlo

Llegué aquí en el otoño del 2011, me trajo un antiguo amor que venía a comer, pero las comidas eran imposiblemente bastas para mí, por lo que empezamos a venir a desayunar, algo más económico que además contaba como desayuno-comida-y-cena, que en la economía estudiantil era un desahogo considerable para el bolsillo.

Por la casita de Carlo, pasaron casi todas mis amistades, la mayoría coincidían con un omelett azteca, que es una omelett enorme relleno de chilaquiles, últimamente a mí me consolaban los huevos estrellados con mole... Con ese objetivo acudí el día de hoy, pero en su lugar fui enterada que desde hace más de un mes el negocio fue traspasado y ahora se llama Almuerzos Cecilia o algo así, y que los deliciosos desayunos que yo probé fueron sustituidos por un buffet, se me partió el corasound y unos recuerdos se me metieron en los lagrimales.

Si bien, los buffets en general me ponen de buenas, una no puede dejar pasar por alto que son una alternativa económica, por lo que transpasar un restaurante a un formato de buffet es perder en calidad y variedad, a lo que el jugo natural comienza a ser mezclado o remplazado por jugo en caja, los hotcakes se vuelven minúsculos, y el café y hasta el servicio decae, ya que se asemeja al formato de comida rápida, volviéndose impersonal: he de mencionar, que no pocas veces yo disfruté de la espera de mi desayuno viendo un anime o leyendo un libro.

Aún no le comento al ex del cambio en nuestro antiguo lugar para desayunar, ni ha ninguna amistad, porque seguramente les importa un rábano, y más bien la escandalizada soy yo que amo los rituales y soy una aferrada, y aunque me gustaría decir que todos perdimos, en general a los clientes del día de hoy les escuché satisfechos y ciertamente todas las personas con las que llegue a desayunar ahí ya no viven aquí, por lo que la nostalgia tendré que sobrellevarla sola, así como la decisión de permanecer fiel al lugar o encontrar otro espacio de desayuno. 


La monogamia, los cuidados y el puto asco

¿Qué haces cuándo semanas después te enteras que alguien no cumplió el acuerdo de monogamia, y que ese acuerdo fue roto en más de una ocasión con múltiples personas?


 Además de cuestionarme ¿Qué de mi aprendizaje antropológico y experiencia de vida respaldaban un supuesto tan idealista? La exclamación inmediata fue "¡Que puto asco!", y luego vino la culpa...

 ¿Quién soy yo para estigmatizar la práctica erótica de otra persona?, ¡Que de hueva! Accionar desde el pánico sexual, donde el cuerpo del otro es algo sucio y un transmisor de enfermedades, una vez externado lo anterior, no queda más que ser una adulta, ofrecer una disculpa por el mal uso del lenguaje al cretino en cuestión y enfilar al laboratorio a hacerse los estudios pertinentes, no hay más.

No hay retorica de mujer herida, porque un contrato no cumplido lo único que objeta es volver al uso del mismo servicio o producto, los descarta por incumplimiento del catálogo de acuerdos o cambia las condiciones, y en el ejercicio sexual denota una elección: se continúa con las prácticas inseguras, se incluye el preservativo en el acto o en su defecto se abandona ese vínculo erótico, no hay opuestos binarios, solo decisiones en torno al uso del cuerpo y los placeres

Eso sí, que de mierda la educación masculina que no sabe usar un condón y que de mierda la educación femenina que se cree el cuento de que solo cogen a pelo contigo; pero más mierdísima esa educación sexual que sobrecoge la ficción de dos adultos pactando desde la monogamia, una monogamia que genuinamente ha demostrado no ser efectiva en ningún aspecto, eficiente ni funcional para nadie, que se abandona a los cuidados del otro, un otro carente de herramientas para conjugar el placer y la ética.

¿A quién le exige una cuidados y responsabilidad afectiva? Para el control de daños y esos otros supuestos idealistas, ¿Al vato que en su vida se ha hecho pruebas de ITS y que porta los condones como signo de una vida sexual activa pero que rara vez hace uso de ellos?, ¿A las amigas que se emocionan y ven "señales de afecto" en las consideraciones mínimas que enmarcan la civilidad? 

Aquí tampoco caben los reclamos, pero si los aprendizajes, ojalá los aprendizajes fueran distintos a desconfiar del otro, ojalá aprendieramos a pactar en términos más reales, ojalá aprendieramos a aprehender al otro desde la ética del placer, y no desde prerrogativas caducas y ajenas a las realidades. 

miércoles, 5 de abril de 2023

10

Diez es el número límite de menciones que me prometí no exceder, entonces por cuestiones numéricas esta es la última, no habrá poema, porque tampoco hubo plática frontal y tampoco quedamos tan amigos como siempre, además te haré un spoiler, aunque sé que te disgustan, está entrada no se trata de amor sino de amistad, que es mil veces más valiosa y menos efímera, así que aquí va el vómito verbal:

La única cosa que cambiaría de ti:
- Que pienses que mi molestía tiene que ver con el rechazo y no con la manera en que gestionas una amistad que siempre demostró ser desinteresada y sin dobles intenciones. 

Algo que lamento:
- No haber sido lo suficientemente clara como para que entendieses que no soy ninguna especie de  "vato que está esperando un momento de vulnerabilidad para aprovecharse de la amistad de nadie".

Cosas pendientes:
- Ver las Jacarandas de tu pueblo.
- Tomar Limoncello.
- Rosiarte de agua de rosas para refrescarte un día cualquiera. 

Lo que me gustaría decir:
- Además de todas las cosas importante e insignificantes de la vida, que hoy me llegó el rumor de un perfume en el viento, y pensé en aquel regalo, y cómo esa fragancia tal vez es un poco más mía que tuya, porque simboliza todo lo bello que llegué a sentir.
- Lamento que esté 10 sea una ofensa al número 14 de Neruda, y también al conteo regresivo de Gilberto Santa Rosa, los números que tú conoces son tan precisos pero algunas gentes se empeñan en quererlos hacer preciosos, de ante mano me disculpo por la carencia exactitud y nula belleza. 

Temas para algún día:
- La radio.
- La canción que quisiera oírte cantar.

Asuntos realmente urgentes:
- Estoy muy ofendida, pero también t'extraño.

sábado, 25 de marzo de 2023

Naderías sin aspavientos

Hoy me dio tiempo de hacer un titipuchal de cosas, es decir, un mundo de pendientes y extrañamente todos gratificantes, y solo tuve que reducir mis horas de sueño a seis y levantarme a las 5am, diré que sin lugar a dudas mi parte favorita fue ordenar la cocina después de cenar con mis amigas, y mientras lavaba los trastes recordar a mi mamá ponerse al día con sus hermanas sobre sus vidas, en ese momento la cocina adquirió otra latitud, adoro el aire de familiaridad y arropo que te hace sentir la cocina compartida entre mujeres que se quieren,  el trago de ron combinado con las tareas de manteniendo del hogar en conjunto con mis amigas me hicieron sentir en confianza y protegida, me recordaron a mi mamá y sus hermanas haciendo ponche y buñuelos en época decembrina... Las risas, más bien carcajadas guacamayescas, en la cocina de mi bisabuela son uno de los mejores referentes de mi linaje materno.

Tres amigas, seis pares de manos cuidando de una bebé que no dio tregua hasta caer rendida a eso de las 10 PM. La casada, la comprometida y la soltera, la certeza, la duda y la negación, las ganas de prolongar los momentos cotidianos para que no se acaben, esa ansia de vida en común no compartidas, los consejos, las burlas, el sarcasmo y las bromas entretegidas con la verdad y la crítica severa, somos nuestras mejores juezas y consejeras. La implacable verdad de una amiga que te quiere y conoce, la fiereza de su consejo, atenuada por el sonido del agua del grifo, son la mejor terapia que una necesita.

viernes, 24 de febrero de 2023

Naderías

La luna nueva en picis dice que va a vaciarme, que necesito soltar, y yo la admiro a ratos, mientras intercalo mi mirada con el suelo de la enorme explanada donde me deslizó sobre mis patines y un brazo a medio recuperar, miro al suelo para no caerme y por tristeza, porque no acabo de soltar lo que debo, pero ahí está la luna de Sailor Moon alineada perfectamente a Venus y Júpiter, ahí está en formación y acompañada, ahí está con la infinita arrogancia que le han dado los poetas, ahí está hablándome con un poco de tacto y ninguna mesura... 

La luna nueva en picis me mira dar vueltas en una explanada semi vacía, dónde solo hay tres mujeres más que disfrutan de deslizarse, disfrutamos que el aire del último mes en que gobierna el invierno nos sople los cabellos, disfrutamos nuestra compañía anónima. 

Me deslizó a mis anchas, por primera vez desde que compre mis patines en diciembre, mientras pienso que así deberían ser todas las noches, y todos los días, mujeres anónimas andando relajadas por la vida, sonriendo con cordialidad cuando coinciden, cerrando los ojos a ratos para disfrutar la brisa. 

Continuación de las notas basura...

Te amé con la inocencia que restaba en mi ser,
con el ímpetu de una segunda vez,
con la poca esperanza que yacía en mi piel.

Mi ser fue manantial de tus aspiraciones,
y mi cuerpo epítome de un futuro de mal agüero,
que no auspiciaba más que malos ratos,
noches vanas y recuerdos baratos
de una mujer que creyéndose doncella
no fue más que casquivana,
crédula y pazguata a la vez. 

viernes, 17 de febrero de 2023

Entusiasmo primitivo

Y este entusiasmo tan primitivo ¿Qué es? ¿A qué se debe?

Cerré el mes de enero con un brazo parcialmente tullido (esguinzado) y un cuadro de asma que me dejó como resabio la sensación de volver al kinder, de ser una Mariel muy pequeñita y frágil, ¡Frágil!, esa palabreja que usó como adjetivo calificativo el instructor, cuando en un exceso de estusiasmo y confianza me caí al intentar saltar un escalón en patines, sin tener siquiera un mes de estar prácticando, los excesos siempre son malos eso es innegable, pero el calificativo empleado conmigo me regreso de un bofetón a la realidad.

Me quede sin comer dos días y sin ducharme cinco, otra cosa que me patea los ovarios, o me molesta cual cólico premenstrual en día de luna llena, es no poder identificar la diferencia entre tener un bajón anímico y estar enferma, si hubiera detectado de manera oportuna los síntomas del asma habría hecho lo pertinente, no habría abandonado mi salud a su suerte.

Y después de todo este preámbulo de pequeñas fatalidades me preguntó con insistencia ¿A qué se debe el entusiasmo Marielita?, ¿A qué se debe el buen ánimo y las ganas de retomar lo que has postergado por años?, ¿De dónde ha surgido la esperanza?

Entonces me quedó en silencio y le contestó a la Marielita de bolsillo, quien me mira contemplativa en su inmensa fragilidad, que nos hemos caído porque por primera vez en muuuchos años intentamos algo nuevo, algo que queríamos y que no tiene ninguna utilidad para otras personas, algo que además es incomprensible para algunos amigxs y reprobable otrxs, me miro el brazo derecho amoratado y pienso en lo nuevo que es por primera vez tener una lesión.

Hace días desperte de un sueño y decidí que era tiempo de volver a la vida académica, y llamé a mi tutor y agende una cita con la coordinadora del Colegio donde estudié, y me sentí feliz y emocionada, y me permití pensar de nuevo en volver a estudiar y tener futuro, y me gustó la fantasía, y empece a ambicionar y planear... No sé cuánto tiempo tiene que no ambiciono y no sueño para mí, para mí misma en singular.

Estoy entusiasmada, y no quiero que esta sensación se vaya, pero a su vez me pregunto si este lapsus de entusiasmo bobalicón no tendrá que ver con que llevó todo el mes de febrero respirando a medias, producto de la ceniza volcánica y mi asma alérgica, si este entusiasmo no es mío sino fruto de estar enferma y tener el cerebro medio frito por las recurrentes fiebres nocturnas, o peor aún, si es que necesité sentirme desfallecer para reaccionar un poco en defensa propia.


En defensa propia
desperté y soñé,
en defensa propia
no me resignaré.
En defensa propia
el porvenir será en singular,
y aunque sé aproxime la tempestad
mis ánimos no menguarán.